Lunes, 06 Enero 2020 02:30

La producción de granos de la región núcleo alcanzó un récord en 2019

La producción agrícola de la región núcleo, que incluye al sur de Santa Fe, cerró el año pasado con un récord histórico. Se cosecharon 41,3 millones de toneladas de granos, 14,2 millones más que el año anterior. Así lo señaló la Guía Estratégica para el Agro (GEA), el servicio de estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, al sumar el resultado de la campaña 2018/19 de maíz y soja y la más reciente recolección de trigo correspondiente al nuevo ciclo 2019/20.

La zona núcleo agrícola abarca el sur de Santa Fe, la mayor parte del el sudeste de Córdoba y el norte de Gran Buenos. Es el área más productiva del país, fundamentalmente en lo que refiere a los cultivos de soja y maíz. De acuerdo a los datos de la Bolsa rosarina, la cosecha de 20 millones de toneladas de la oleaginosa y de 15 millones de toneladas de maíz correspondientes a la campaña 2018/19, y más las 6,3 millones de toneladas recién recolectadas del trigo correspondiente al ciclo 2019/2020, sumaron para alcanzar el récord de producción global.

En todo el país, el volumen cosechado en el año por los tres grandes cultivos sumó 127 millones de toneladas, de modo que en el área central, que es la que releva el GEA, se recolectó el 32 por ciento del total nacional. Hay que tener en cuenta en este punto que, en el caso del trigo, la región "núcleo" es el centro y sur de Buenos Aires.

El caso es que los especialistas de Bolsa de Comercio de Rosario destacaron el aumento productivo de la región a pesar de los desafíos climáticos presentados a lo largo del año. La resistencia de los cultivos a los vaivenes del clima, el crecimiento de la siembra y el aumento de los rindes fueron las claves de este salto.

En el caso la soja, se cosecharon 20 millones de toneladas en la región, pese a que quedaron sin recolectar 270 mil hectáreas por excesos de agua. El rinde promedio de 40 quintales por hectárea, contra los 29 quintales del ciclo 2017/18, que estuvo atravesado por la sequía más importante desde 2009 y por un temporal de lluvias en el momento de cosecha. En aquel momento, la producción en la zona núcleo había sido de apenas 14,9 millones de toneladas.

El año pasado la cosecha de maíz superó en casi 8 millones de toneladas a la de aquel ciclo y llegó a 15 millones de toneladas. El resultado fue posible por "excelentes rindes promedios, en torno de los 111 quintales" y por el crecimiento de la superficie implantada.

La siembra de trigo dio inicio a la campaña 2019/20. El área implantada fue la más importante de los últimos 16 años en la región: 1,7 millón de hectáreas. El empezó con excelentes condiciones hídricas y con un alto nivel de fertilización. Sin embargo, en pleno invierno se cortaron las lluvias hasta casi finales de octubre. Igual, el trigo de la región "dio pelea y la producción fue la más grande de los últimos tiempos, con marcas que superaron los 6 millones de toneladas", destacaron los analistas de la Bolsa.

Las lluvias que se esperaban para mediados de septiembre recién aparecieron en diciembre. Más precisamente, fueron los últimos días de diciembre los que aportaron los mayores milimetrajes. El sur de Santa Fe y el este de Córdoba recibieron más de 200 mm. "De esta manera se restituyeron las reservas hídricas en la región y son un gran alivio para los cultivos gruesos", indicó la GEA.

Balance y perspectivas

"Esperemos que el clima siga ayudando", señala otro estudio de la Bolsa de Comercio, elaborado por la Dirección de Informaciones y Estudios Económicos, sobre el balance del año para la actividad agrícola en el país.

El trabajo elaborado por los economistas Julio Calzada y Bruno Ferrari consideró que "sería muy positivo si se lograse alcanzar una fuerte baja en las tasas de interés que ayude al financiamiento, no sólo en el sector agropecuario, sino del resto de los sectores productivos".

Incluyendo todos los granos, no sólo los tres principales, la campaña agrícola 2018/2019 alcanzó una producción total de granos de 142 millones de toneladas, un 46 por ciento mayor a lo producido en la campaña anterior. "El campo y la agroindustria argentina cerró un aceptable 2019, al no sufrir la producción agropecuaria de la zona núcleo una tremenda sequía como la registrada en el ciclo 2017/18", señalaron los economistas.

Explicaron que esa mayor producción influyó en el aumento de las exportaciones argentinas. En base las última cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), recordaron que las exportaciones en los últimos once meses de 2019 aumentaron 5,8 por ciento interanual, debido principalmente al incremento en cantidades de 13,3 por ciento, ya que los precios cayeron 6,7 por ciento. Entre los grandes rubros, la venta al exterior de productos primarios subió 28,6 por ciento y la de manufacturas agropecuarias, 3,7 por ciento.

En parte, estas cifras desnudan una realidad preocupante. Las exportaciones de porotos de soja van por el ascensor, pero las de aceite y harina, que son los productos más vendidos al exterior históricamente, van por la escalera. "Este fenómeno, entre otras razones, se hizo evidente por la igualdad en las alícuotas de derechos de exportación entre el poroto de soja y los productos industrializados (harina y aceites), al suprimirse el diferencial arancelario en setiembre del 2018", indicaron desde la Bolsa.

El comercio global de granos estuvo atravesado en 2019 por el conflicto comercial entre EEUU y China que "trastocó las relaciones de precios FOB de exportación del complejo sojero a nivel mundial". Este conflicto tiene una contracara: hizo crecer a la industria oleaginosa de EEUU y la de los países clientes de Argentina, en perjuicio del complejo local.

La Capital (Rosario)