Viernes, 31 Enero 2020 02:28

Vicentin: plantas seguirán paradas hasta nuevo aviso

La situación de la firma agroindustrial Vicentin va de mal en peor. Cierra enero sin haber rubricado un acuerdo con sus acreedores y además enfrenta una posible investigación judicial y hasta la estatización de la compañía al no poder hacer frente a sus deudas que superan los u$s1.300 millones. En paralelo, comunicó a todos sus empleados que sus dos plantas de producción continuarán totalmente paralizadas en las próximas semanas debido a que no cuenta con materia prima para moler.

A partir de febrero, con el fin de la feria judicial, Vicentin comenzaría a recibir las demandas de sus acreedores. La semana pasada, la empresa dejó trascender un borrador del acuerdo extrajudicial que les ofrecía a productores, acopios y cooperativas a los que les compró granos por alrededor de u$s350 millones. Lo cierto es que la propuesta no cayó nada bien en el sector e incluso muchos afectados por el default de la empresa denunciaron sentirse presionados por la firma para que volvieran a entregarle granos a cambio de cobrar sus deudas en un plazo conveniente.

Junto a Macri fueron denunciados los exfuncionarios Javier González Fraga (Banco Nación), Leandro Cuccioli (AFIP), Jimena de la Torre (subdirectora Técnico Institucional de AFIP), Laura Alonso (Oficina Anticorrupción), Guido Sandleris (Banco Central) y Mariano Federici (UIF).

Al mismo tiempo, el Gobierno nacional, principal acreedor de la empresa a través del Banco Nación con un crédito por cobrar de más de $18.000 millones, sigue de cerca la situación y está en alerta porque en las dos plantas industriales de la empresa trabajan más de 800 personas entre los que reina la incertidumbre. Por lo pronto, se comenzaron a activar protocolos desde el Gobierno nacional y de la provincia de Santa Fe para brindarles asistencia y acompañamiento porque según dicen la prioridad sigue siendo “cuidar las fuentes de trabajo”.

Por otro lado, se enfría cada vez más la posibilidad de que la empresa logre venderle activos en el corto plazo a la multinacional Glencore o alguna otra firma nacional o extranjera.

“Hoy Vicentin no vale nada”, dicen los expertos del sector de las finanzas y la agroindustria. La afirmación tiene que ver con que no sólo las plantas de la compañía argentina están paradas hace un mes, sino que, ante el aluvión de problemas judiciales que tendrían que afrontar sus dueños junto a la latente posibilidad del concurso de acreedores, la desvalorización de la firma es una realidad ineludible.

Lógicamente los activos de la empresa son muy valiosos, entre los que se destacan sus terminales portuarias o la participación que todavía tiene en la planta de producción de biodiésel Renova. Pero todos esos activos valdrán todavía menos si se concreta la apertura del concurso o si alguno de sus bancos pide la quiebra.

Otra cuestión clave que aleja las chances de encontrar un interesado es la posibilidad latente de una estatización. Si el Gobierno nacional, a través del Banco Nación, decide quedarse con Vicentin, ninguna compañía agroindustrial querrá estar en el medio de esta trama tan complicada.

La semana pasada todo indicaba que Vicentin entraba en tiempo de descuento. Ahora se inicia una nueva etapa para esta firma con 90 años de trayectoria que ya no volverá a ser una de las principales exportadoras de granos y subproductos agrícolas de la Argentina.

Ámbito Financiero – Yanina Otero