Martes, 14 Abril 2020 02:29

En la Patagonia logran rindes de más de 14.000 kilos en maíz

Productores de Aapresid logran rindes de más de 14 toneladas en maíz en la Patagonia luego de haber conseguido 10 toneladas en trigo. Se trata de un grupo que integra la Chacra Valle Irrigado del Norte Patagónico, que produce bajo riego en los valles del Río Negro.

Es una región donde la temperatura media anual es de 14,6°C, el período libre de heladas se encuentra en 169 días y las precipitaciones anuales son de 386 mm, con picos interanuales que van de los 125 a los 758 mm. La demanda ambiental (evapotranspiración) es de hasta 1600 mm/año, un 25% más que en Pergamino.

Los productores ya ajustaron el riego, que es total, y avanzaron en el trabajo sobre variables como genética, densidad y fertilización.

"Cuando logramos ajustar la oferta de agua y nutrientes, el maíz es capaz de captar la elevada oferta de radiación y transformarla en grano, expresando su potencial aún a bajas densidades", dijo Magalí Gutiérrez, gerenta técnica del proyecto.

Los lotes de producción se manejan hoy con densidades de 90.000-100.000 semillas/haLos lotes de producción se manejan hoy con densidades de 90.000-100.000 semillas/ha Crédito: Aapresid

Ensayos con densidades de 50.000 plantas/ha expresaron hasta 9 espigas de alta productividad en un metro lineal, es decir, 3 espigas por planta. En tanto, los lotes de producción se manejan hoy con densidades de 90.000-100.000 semillas/ha.

La siembra es sobre antecesor vicia villosa entre el 15 y el 25 de octubre, ajustando el N disponible a 300 kg/ha (N-suelo + fertilizante) y riego sin déficit. "Aquí los rendimientos probablemente estén por arriba de las 14 toneladas/ha. Pero los picos que vemos en algunos puntos indican que podemos aspirar a potenciales de 18 tn/ha", indicó Gutiérrez.

Soja

Por el lado de la soja, pese ajustarse el riego, la nutrición y el arreglo espacial no superan los 4000-4500 kg/ha.

De acuerdo al equipo técnico de la Charca, el techo está impuesto por la falta de genética adaptada. Por eso trabajan junto con el INTA Valle inferior en ensayos con variedades experimentales no OGM traidas de EEUU, cuyos grupos de madurez (GM) van de 0.3 a 3.0.

Según Mariano Donofrio, de INTA, "la idea es explorar materiales más cortos que los que ofrece hoy el mercado (menores a GM III) que permitan que los estadios críticos -principalmente el llenado de granos- coincidan con ventanas de mejor oferta ambiental".

La Nación