Jueves, 16 Abril 2020 03:00

El precio del maíz volvió a caer en Chicago, en medio de la crisis de la industria del etanol

El valor del maíz cayó ayer un 2,1% en la Bolsa de Chicago, tras terminar la rueda de negocios con un ajuste de 125,68 dólares por tonelada para la posición mayo, el nivel más bajo desde los 124,70 dólares registrados el 6 de septiembre de 2016.

Si bien ayer también descendieron las cotizaciones de la soja y del trigo, el maíz continúa siendo el producto que concentra la mayor cantidad de fundamentos negativos, en particular, por su estrecha relación con el petróleo, a partir del peso específico que tiene en los Estados Unidos la industria del etanol, que normalmente demanda entre el 30 y el 35% de la producción estadounidense del cereal.

Y en esa relación, el desplome del valor del crudo hasta los 19,87 dólares por barril -comenzó el año en torno de los 62 dólares-, el nivel más bajo desde febrero de 2002, volvió a ser el dato que marcó el rumbo adverso. En su informe semanal, ayer la Agencia de Información sobre Energía de los Estados Unidos (EIA, en sus siglas en inglés) elevó las reservas de petróleo por encima de las expectativas de los operadores. El organismo también reveló datos negativos para el mercado del etanol.

"La tasa de producción de etanol alcanzó miserables 570.000 barriles por día, esto es, 101.000 barriles menos que la semana pasada, cuando el mercado esperaba un nivel de producción de 640.000 barriles. Además, las existencias del biocombustible fueron calculadas en 27,50 millones de barriles, 400.000 barriles por encima del reporte anterior. Estas cifras implican que el 45% de la industria de etanol de EE.UU. está cerrado", comentó Charlie Sernatinger, jefe global de Futuros de Granos de ED&F Man Capital Markets, respecto del informe de la EIA.

Cabe agregar que también ayer la Agencia Internacional de Energía pronosticó una caída histórica de la demanda mundial de petróleo en 2020, "de 9,3 millones de barriles por día", producto de la parálisis económica mundial generada por la pandemia de Covid-19. Este organismo con sede en París dijo que ante el escenario actual "el consumo mundial de petróleo vuelve al nivel de 2012" y añadió que "sólo para abril se prevé una caída de la demanda de 29 millones de barriles por día" respecto de lo ocurrido en 2019, lo que represente "un derrumbe inédito en un cuarto de siglo".

Todos estos fundamentos, que acentúan la crisis de la industria del etanol, amenazan con resentir una de las principales bocas de demanda doméstica que tiene el maíz estadounidense, en el inicio de una campaña que, en función del aumento de la intención de siembra respecto del ciclo anterior -de 36,30 a 39,25 millones de hectáreas, según el USDA-, podría dejar una cosecha récord, próxima a los 390 millones de toneladas.

Otro de los factores que golpea al maíz en su característica forrajera (tanto al grano como al subproducto derivado de la industria del etanol) es la caída de la demanda de carne desde los restaurantes y las cadenas hoteleras en Estados Unidos, como consecuencia del aislamiento social dispuesto para contener el avance de la pandemia.

"El Consejo Nacional de Productores de Cerdo de EE.UU. le pidió a la Administración Trump que compre el equivalente a mil millones de dólares en carne de cerdo para los bancos de alimentos mientras dure el brote de coronavirus y advirtió que si no obtienen ayuda oficial los productores deberán sacrificar animales por la caída de la demanda", dijo Sernatinger. Y agregó que algo similar está reclamando la Asociación Nacional de Ganado Vacuno, que calculó que los ganaderos "perderían 13.600 millones de dólares por la parálisis ocasionada tras las medidas tomadas para frenar al Covid-19".

La soja también sufre por la posible caída de la demanda forrajera si no se revierte el mal momento de los productores de bovinos y de porcinos en Estados Unidos, dado que la harina de soja es uno de los principales componentes de las raciones animales. Asimismo, el descenso del valor del petróleo golpea al aceite de la oleaginosa, aunque el nivel de desarrollo de la industria del biodiésel es mínimo en comparación con la capacidad instalada para producir etanol.

Ayer, las posiciones mayo y julio de la soja en la Bolsa de Chicago bajaron por tercera rueda consecutiva y perdieron US$1,84 y 1,38, tras terminar la rueda con ajustes de 309,38 y de 312,96 dólares por tonelada.

Respecto del trigo, además del contexto general negativo para la economía global, sobre todo tras los malos augurios del Fondo Monetario Internacional, que vaticinó una recesión mundial peor que la vista durante la Gran Depresión del '30 como consecuencia del impacto de la pandemia de coronavirus, ayer influyeron en modo bajista los buenos pronósticos para las zonas de cultivos de Rusia, donde, según la estimación de la consultora SovEcon, se prevé una cosecha de 84,40 millones de toneladas -la recolección comienza a mediados de junio-, 9,90 millones más que en 2019.

Las pizarras de las Bolsas de Chicago y de Kansas mostraron quitas de US$3,12 y de 1,56 sobre el contrato mayo del trigo, cuyo ajuste fue de 198,51 y de 176,19 dólares por tonelada, respectivamente.

Mercado local

En la plaza doméstica fue una jornada de calma. Las fábricas elevaron de 205 a 210 dólares la oferta abierta por la soja disponible con entrega sobre el Gran Rosario, pero los negocios efectivos no superaron las 25.000 toneladas, según contó a LA NACION una fuente del sector comercial. "Hubo más participación de compradores dando precios, pero del lado de los vendedores el interés fue mínimo", dijo el operador.

Las pizarras del Matba Rofex reflejaron bajas de US$1,20 y de 1 sobre las posiciones mayo y julio de la soja, cuyos ajustes fueron de 215 y de 221 dólares por tonelada.

Acerca del maíz, los exportadores mantuvieron sus ofertas por el grano disponible en 150 dólares por tonelada para Bahía Blanca; en 145 dólares en Necochea, y en 133 dólares en el Gran Rosario.

En el Matba Rofex las posiciones abril y julio del maíz perdieron US$0,20 y 1, en tanto que sus ajustes fueron de 134,50 y de 125 dólares por tonelada.

Respecto del trigo, las ofertas por el grano disponible se mantuvieron estables, en 200 dólares por tonelada para Bahía Blanca; en 195 dólares para el Gran Rosario, y en 188 dólares para Necochea.

Acerca de la nueva cosecha, para las entregas entre diciembre y enero, la exportación elevó su propuesta para Bahía Blanca, de 170 a 175 dólares por tonelada de trigo, pero la mantuvo en 170 dólares para el Gran Rosario y en 165 dólares para Necochea.

En el Matba Rofex las posiciones julio y diciembre del trigo retrocedieron US$0,50 y 1, tras cerrar con ajustes de 202,50 y de 169 dólares por tonelada.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó que los molinos pagaron entre 12.800 y 14.000 pesos por tonelada de trigo, según calidad, procedencia y forma de pago.

La Nación - Dante Rofi