Jueves, 23 Abril 2020 02:27

Malezas: como los cultivos, los herbicidas necesitan mayor rotación en el norte de Córdoba

Para el manejo de malezas, una de las estrategias clave es la rotación de cultivos: sumar coberturas en el invierno permite “ahogarlas” en el momento de su nacimiento e impedir que ocupen los lotes y comiencen a expandirse antes del inicio de la campaña estival.

Pero también hay otra rotación que es clave para que estas especies invasoras sean controladas a tiempo: la de los herbicidas.

Con un escenario en que hay cada vez más biotipos resistentes, ampliar la paleta de tratamientos químicos es una tendencia que necesita crecer.

Así lo muestran datos del relevamiento que realiza la Red Agropecuaria de Vigilancia Tecnológica (Ravit) en dos millones de hectáreas del norte de Córdoba, con el apoyo de la firma UPL.

Dificultades

Según el reporte, Sorghum halepense (sorgo de Alepo) y Amaranthus spp (yuyo colorado) son las especies que continúan dominando el mapa de las malezas y son un verdadero dolor de cabeza para los productores de esta región.

También se menciona la dificultad de control de Sonchus oleraceus (cerraja) y Senecio spp (senecio), entre las otoño-primaverales; del complejo de clorídeas y de Coniza spp (rama negra), que aunque se pensaba controlada, continúa apareciendo entre las más frecuentes.

Asimismo, del estudio surge que los productores perciben problemas con malezas de comportamiento perenne, cuya frecuencia en los lotes es moderada, como Borreria spp, Commelina erecta, Gomphrena spp y Pappophorum spp.

Poca rotación

En este contexto, el informe de Ravit advierte que una de las respuestas a estas fallas de control puede encontrarse al cruzar este grado de percepción de los productores con el uso que se hace de los herbicidas.

En concreto, que el 62,5 por ciento de los productores usan solo cuatro modos de acción y eso produce que la eficacia de los controles, para estas malezas, sea de nula a muy baja.

Según Ravit, el modo de acción más utilizado sigue siendo el inhibidor de la EPSPS (glifosato), perteneciente al grupo G, y luego le sigue un modo que forma parte de las auxinas sintéticas O (hormonales), muy utilizado para el control de rama negra junto con los inhibidores del fotosistema II C.

En tanto, la familia de las Triazinas (atrazina) es el tercer producto más nombrado. Por último, el cuarto modo de acción más utilizado corresponde a los inhibidores de la ACCasa (graminicidas).

Fechas de siembra

Para Ravit, otro aspecto importante que muestra el relevamiento es que el control de malezas es más complicado en la medida en que la siembra es más tardía, y más aún si se trata de un lote de maíz sembrado entre fines de diciembre y enero.

“Esto se debe a que el lote permanece con el cultivo durante el período de emergencia de todo el grupo de malezas. En estos casos, sin la utilización de herbicidas residuales, las especies se desarrollan libremente complicando su control en estadios avanzados”, remarca Ravit.

En esta campaña, además, influyó negativamente la sequía ocurrida en el invierno y primera etapa de la primavera, que dilató los controles e impidió la aplicación oportuna de los herbicidas.

La Voz del Interior