Lunes, 18 Mayo 2020 02:27

Puerto de Quequén: preocupa la continuidad, tras mejoras y récords de embarques

En el contexto de la gran campaña de trigo que se viene, con el sur de la provincia de Buenos como principal zona productiva del cereal de invierno en la Argentina, preocupa la sucesión en la conducción del Puerto Quequén, partido de Necochea, que en los últimos años creció mucho en operatoria, hasta convertirse en la principal salida argentina de aguas profundas.

La inquietud es tanto de las fuerzas vivas del partido de Necochea y aledaños, en un área de influencia de 4 millones de hectáreas, como de la agroindustria argentina en general, que debido a la bajante histórica del Río Paraná, valora más todavía la eficientización lograda en esa terminal atlántica. Los 50 pies (unos 15 metros) de profundidad, representan un 50% más del promedio que ofrece habitualmente el Río Paraná en Rosario, por ejemplo.

Sucede que gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kiciloff, tendría en su escritorio el decreto provincial para designar al ex intendente de Necochea, Facundo López, como presidente del consorcio que administra el puerto de Quequén. López, del Frente de Todos, perdió en octubre de 2019 con el hasta entonces presidente del Puerto Quequén, Arturo Rojas, por una contundente diferencia de más del doble: 58,99 a 26,92% de los votos.

Rojas se impuso en la consideración de la ciudadanía justamente por su gestión en el consorcio portuario y ahora ese buen trabajo quedaría en manos de Lopez, que -según dijo su sucesor- dejó “una deuda municipal que supera los 1.000 millones de pesos, una de las más elevadas del país en términos de escala relativa.

Mientras tanto, Rojas estableció un plan estratégico 2016-2026 para el Puerto de Quequén, y con las obras realizadas y en marcha, dejó a la vista el cumplimiento de los objetivos de competitividad, que implica “generar continuidad en su accionar con previsibilidad para los potenciales inversores y clientes”.

Hay mucho dinero en juego. Una obra fundamental para optimizar la profundidad en el canal exterior y el interior portuario, se adjudicó en marzo del año pasado, por un valor de 32 millones de dólares, financiados por el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y el Banco Macro, tras una licitación internacional ganada por la empresa belga Jan de Nul, que quedó a cargo de las 12 campañas conjuntas de dragas de inyección de agua y de succión por arrastre, previstas hasta 2025.

Una paradoja es que mientras fue intendente, López mantuvo siempre una posición contraria al impulso del puerto de Quequén. Incluso en una entrevista de campaña dijo que, en caso de perder la elección, pasar a conducir el puerto “sería incompatible. Me estoy peleando con las exportadoras por las tasas”. Y propuso “sacar a la política de la entidad portuaria…”

En Necochea suponen que ahora, con la eventual designación, se juegan cuestiones de “celos políticos”, porque Rojas transformó en la estación portuaria de aguas profundas por excelencia de la Argentina, al operar en 2019 más de 7 millones de toneladas, entre exportación e importación.

Ese impulso se ha mantenido hasta ahora. En los primeros cuatro meses de este año, y como consecuencia de que la actividad de exportación fue considerada esencial por el Decreto Presidencial en el marco de la pandemia en la Argentina, en el Puerto de Quequén operaron 88 buques y el acumulado anual trepó hasta las 2.514.789 toneladas, consagrándose como el mejor primer cuatrimestre de la historia de esa terminal portuaria. Los principales productos exportados fueron trigo, cebadas forrajera y cervecera, y soja.

Los vecinos de Necochea votaron para que Rojas replique en la Municipalidad de Necochea el modelo de gestión con el que logró hacer crecer al puerto. Y desde la intendencia impulsa un clúster alimenticio para darle valor a la materia prima y exportarla. En ese marco, busca articular esa ventana al mundo portuaria con oportunidades, incluso para micro y pequeños emprendedores. Esas posibilidades de desarrollo se ponen en juego en la conducción del consorcio del Puerto Quequén.

Clarín