Lunes, 18 Mayo 2020 02:26

Advierten que vuelve a retrasarse el precio del capón, una variable clave en el negocio porcino

La devaluación el peso y el escenario económico de la pandemia, entre otros factores, está erosionando el margen para producir carne de cerdo. En abril, el precio dolarizado del capón -a cambio oficial- cayó un 10% en comparación con marzo y está 32 centavos de dólar por debajo del promedio 2012-2018. Durante esos seis años, el promedio del precio del kilo de capón vivo fue de U$S 1,25 y en abril de este año la media fue de U$S 0,93, según un estudio que elaboró el consultor Juan Luis Uccelli.

El precio promedio del capón. 

“Los precios dolarizados del capón volvieron a tener un retraso por la caída de los valores en pesos, sumado a una devaluación de la moneda nacional. Como sucede siempre, las bajas en las cotizaciones se hacen rápido y las subas muy lento. La conjunción de la estacionalidad y el covid-19 favorecieron la baja. Como sucedió el año pasado, los valores se encuentran muy lejos de los promedios 2012/18”, explicó Uccelli.

El consultor también explica que el margen bruto de marzo fue un techo a partir del cual era normal una baja, que comenzó en abril y no se sabe hasta cuándo llegará: el precio actual es similar al de abril 2019.

El análisis de la rentabilidad. 

En el estudio se recuerda que durante abril continuaron las dificultades que comenzaron a verse en la segunda quincena de marzo. Si bien la faena disminuyó un 5%, los kilos faenados se incrementaron un 2% y esto es debido al fuerte aumento del peso de faena de los animales.

“En un análisis exhaustivo del freno a la salida de algunos cortes, se descubrió que el peso de los hoteles, los restaurantes y el catering es mucho más importante de lo que se pensaba”, precisó Uccelli.

Siempre que hay una baja brusca de precios hay dos situaciones que preocupan: el golpe que reciben los pequeños y medianos productores es más fuerte y genera la necesidad de encontrar salidas a la producción. La segunda situación -advierte el estudio- es “el pase de facturas” a los que hace algunos meses forzaron el precio al alza y hoy nadie les compra. Parte de la inestabilidad del sector se debe a esta forma de encarar el negocio que es perjudicial para ambos jugadores, los que venden y los que compran.

Con respecto a las exportaciones estuvieron dentro de la normalidad, en un mundo en el que la caída de las cotizaciones fue muy grande y en el que hay dificultades para la faena por el cierre de plantas.

Para Uccelli, la conclusión es que los valores de abril han generado preocupación en muchos actores del sector y es probable que esta situación no haya encontrado su piso y que en mayo y junio los números sean más complicados.

Clarín