Martes, 02 Junio 2020 02:27

En Córdoba los impuestos se llevan más del 60% de la riqueza que genera un campo

En la provincia de Córdoba, de cada 100 pesos de riqueza neta que genera la actividad agrícola realizada sobre un campo propio y bajo rindes normales, el Estado se lleva más de 60 pesos y al productor le quedan menos de 40. Así lo señala un informe elaborado por los economistas Juan Manuel Garzón y Nicolás Torre del Ieral-Fundación Mediterránea.

Los investigadores realizaron el cálculo sobre dos unidades productivas “de referencia” ubicadas en las zonas Norte (Jesús María) y Sudeste (Marcos Juárez) de la provincia, en las que se suponen que se desarrollan planteos productivos y empresariales ajustados al potencial promedio de la zona, en campo propio, con tecnología constante y una producción estabilizada en los rindes anuales “normales”.

El principal cambio ocurrido en los últimos meses fue un nuevo incremento de las retenciones a los granos, que se potenció a principios de marzo cuando el derecho de exportación a la soja que se ubicaba en 30 por ciento, pasó a 33 por ciento.

Carga tributaria

La carga tributaria legal sobre el establecimiento de Jesús María (incluyendo principales impuestos que recaen en forma directa o indirecta sobre la actividad) equivale al 35,8 por ciento del valor de la producción (precios FOB) y al 62,8 por ciento del margen neto antes de impuestos.

“Es decir, de cada 100 pesos de riqueza neta que genera la actividad, desarrollada sobre campo propio y bajo rindes normales, 37 pesos quedan en manos del productor y 63 pesos deben ser transferidos vía diferentes impuestos al Estado (fundamentalmente, al gobierno nacional)”, ejemplifican Garzón y Torre.

En el ubicado en la zona núcleo, la carga tributaria equivale al 38,6 por ciento del valor de la producción y al 60,7 por ciento del margen neto antes de impuestos.

Variación

“Las últimas modificaciones al esquema de derechos de exportación (septiembre de 2018, diciembre de 2019 y marzo de 2020) aumentaron la carga tributaria sobre la actividad agrícola, revirtiendo la tendencia declinante que ésta mostrara en años previos, particularmente durante 2016, 2017 y buena parte del 2018”, indica el reporte.

En la zona Norte, la incidencia de los impuestos creció 6,1 puntos porcentuales en relación al período 2016-2019, cuando promedió el 56,7 por ciento. De todos modos, aún está por debajo del 72,8 por ciento que alcanzó en el primero gobierno de Cristina Fernández de Kirchner; y del 75,5 por ciento de la segunda administración de la expresidenta.

 

Esas etapas, recuerdan los economistas, fueron las que mayor presión impositiva tuvieron hacia el agro  debido a que a las tasas de retenciones más altas que en la actualidad, se sumaba la exacción que generaba al efecto “cupos de exportación” sobre los cereales.

En el sudeste ocurre lo mismo: la carga actual supera en 5,7 puntos porcentuales al 55 por ciento de los últimos años, pero está por debajo del 70 por ciento y 71,1 por ciento de las dos últimas gestiones del kirchnerismo.

 

La Voz del Interior