Miércoles, 17 Junio 2020 02:28

Encontraron un arma en una corredora de granos

ROSARIO.– Una empresa corredora de granos, que tiene sus oficinas en la torre Nordlink, frente al río Paraná, en Rosario, donde posee su sede Vicentin, fue blanco de un allanamiento ayer, junto a los domicilios de los directivos de la histórica firma Guardati Torti, que fueron denunciados por defraudación y estafa, luego de que la compañía entrara en cesación de pagos tras la caída de la agroexportadora Vicentin, en diciembre pasado.

Los policías se toparon con una sorpresa en la casa de Ángel Torti, uno de los directivos, que fue demorado y se le abrió otra causa penal luego de que se secuestraran una pistola 9 milímetros con la numeración limada y más de 100 municiones.

Según fuentes judiciales consultadas por LA NACION, en los allanamientos además “se secuestraron documentación de interés y dispositivos de almacenamiento electrónico para peritajes”.

Los allanamientos fueron ordenados por el fiscal Mariano Ríos, de la Unidad de Investigación y Juicio, en una causa en la que se investiga la supuesta defraudación contra productores agropecuarios e inversores de la región que entregaron granos y fondos, y luego no lograron cobrar nunca más tras la caída en cesación de pagos de una de las empresas corredoras de granos con más trayectoria del país.

La denuncia que activó los allanamientos fue presentada por el abogado Paul Krupnik, que representa a un inversor que reclama 17 millones de pesos que entregó en una cuenta corriente de la firma. El dinero desapareció. Hay otra denuncia contra Guardati Torti que inició el letrado Gustavo Feldman en representación de La Planta Granos, una empresa agropecuaria de Chabás, en Santa Fe. En las dos denuncias contra la corredora de cereales los damnificados argumentan que en sus casos puntuales la caída de la agroexportadora Vicentin no influyó en la cesación de pagos en la que ingresó Guardati Torti.

Un día después de que una empresa ganadera pidiera la quiebra de Vicentin, se produjo el desplome de Guardati Torti SA, que anunció que entraba en cesación de pagos. Esta fue la cuarta firma que entró en default en el último año, un sector que se vio afectado en un primer momento por el “reperfilamiento” de deuda que anunció el gobierno anterior tras las PASO de agosto. “Debido a múltiples situaciones ajenas a nuestra voluntad, hemos sufrido un impacto de consideración en nuestras finanzas que torna muy difícil el cumplimiento temporáneo de las obligaciones”, señaló un comunicado firmado por el directorio de la empresa, en el que participa Ángel Torti, que ocupó el cargo de protesorero de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Guardati Torti es una empresa que tiene sus oficinas en la torre Nordlink, sobre la barranca del Paraná en Rosario, en el mismo edificio donde funciona la corredora BLD, que también cayó en cesación de pagos en septiembre pasado, y Vicentin, que está en convocatoria de acreedores e intervenida. Fuentes del mercado de granos estimaron que el ingreso de Guardati Torti en cesación de pagos es producto de que Vicentin entró en default el 4 de diciembre, y cortó la cadena de pagos a los correacopios.

La Nación - Germán de los Santos