Lunes, 29 Junio 2020 02:27

En cinco meses, nueve buques varados por la bajante del Paraná

En las últimas semanas, el agua que pasó por el vertedero de la represa de Itaipú en Brasil mitigó en parte la histórica bajante en la cuenca del río Paraná pero durante mayo cinco buques quedaron varados -y en lo que va del año nueve- en el canal troncal de la hidrovía o en los embarques de las terminales portuarias. La cifra se la confirmó a Clarín Rural Guillermo Wade, gerente de la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas, la entidad que reúne a los más de 30 puertos de granos que hay entre Oliveros y Ramallo, las terminales desde las que se exportan más del 80% de la cosecha argentina.

En el canal central de la hidrovía la profundidad debe ser de 34 pies (10,36 metros) pero durante el tramo más complicado de la bajante -entre abril y principios de mayo- bajó a cerca de 30 pies. “Y hubiera caído a 25 pies (7,60 metros) sin el dragado que realiza la empresa concesionaria de la hidrovía. Si eso hubiera sucedido no habría tenido sentido subir hacia las puertos de Rosario para cargar granos”, explicó Wade.

Es que con el calado en 30 pies, un buque panamax no tiene más remedio que cargar 3.000 toneladas menos para poder navegar y con 25 pies de calado directamente le conviene ir a los puertos marítimos de la provincia de Buenos Aires.

En la hidrovía del Paraná, Prefectura Naval sólo autoriza la salida de un barco si tiene un margen de seguridad de 2 pies debajo de la quilla (unos 60 centímetros). ¿Por qué entonces se producen las varaduras? En un porcentaje significativo por errores humanos y porque cuando el río está debajo de los 50 centímetros en el Puerto de Rosario hay mucho menos margen para equivocarse.

Hay tres tipos de varaduras: la más grave es cuando un barco toca fondo y obstruye el canal de navegación, porque genera demoras en la logística para embarcar y exportar granos. La segunda, son las varaduras que no “taponan” la circulación de los otros barcos y la tercera cuando esto sucede en las maniobras en los puertos.

Este año, uno de los barcos que trabó la navegación estuvo varado 39 horas hasta que lograron sacarlo con un barco remolcador (y el otro 24 horas). Según los registros de la Cámara de Actividades Portuarias, los nueve buques que tocaron fondo este año en cinco meses es un ritmo considerable si se tiene en cuenta que vararon 16 buques en el 2019, 4 en el 2018, 11 en el 2017, 15 en el 2016, 12 en el 2015, 11 en el 2014, 9 en el 2013 y 13 en el 2012.

En el norte de la hidrovía también hubo dificultades importantes: un convoy con casi 150 barcazas que transportaban soja hacia las terminales portuarias de Rosario estuvo paralizado casi un mes cerca de Ituzaingó en Corrientes hasta que se logró la profundidad necesaria -con el agua que bajó de Brasil- para llegar a la represa de Yacyretá.

¿Qué puede pasar con la bajante? “Hay mucha incertidumbre, pero los especialistas vienen advirtiendo que este escenario de estiaje podría continuar durante los próximos meses”, avisó Alfredo Sesé, secretario técnico de la Comisión de Transporte e Infraestructura de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Hace unas semanas, esta entidad publicó un informe que estimó en U$S 244 millones las pérdidas que la bajante provoca en la agroindustria por los mayores costos en la navegación y el embarque de granos.

Clarín – Gastón Neffen