Viernes, 14 Agosto 2020 02:27

Soja: advierten que por cada tonelada que se exporta sin procesar se pierden 60 dólares

Toda oportunidad, implica riesgos. Eso sucede con la agroindustria argentina, que se ha posicionado como un motor para la salida de la crisis económica argentina, tal como se expuso en los debates de IDEA Agroindustria, realizado ayer. Pero, el potencial de crecimiento de este sector no está exento de ciertas dificultades. Por caso, en uno de los paneles del Precoloquio que tiene sede en Rosario -y este año se desarrolló en forma virtual- se analizó en detalle la problemática de la soja, el principal complejo agroexportador de nuestro país, que viene perdiendo volumen de valor agregado en las ventas externas y ha puesto en jaque a la industria de molienda ubicada alrededor de Rosario.

“Por cada tonelada de soja que se exporta sin procesar se dejan de ganar US$ 60 en términos de valor agregado. Eso implica que si se exportara toda la producción argentina en grano se perderían US$ 5.000 millones”, advirtió Ivo Sarjanovic, trader Internacional.

El especialista en agronegocios y consultor de empresas consideró que “si se busca la solución por el lado de que China venga y compre más poroto de soja, eso pondrá en una situación muy delicada a la industria local; provocará una desindustrialización que va a contracorriente del objetivo de agregar valor”.

Por ello, tras advertir que China adquiere sólo el 11% de las exportaciones argentinas (un 70% es soja en grano), mientras que a Brasil le capta el 30% de sus exportaciones, sugirió que “cualquier solución de complementación con China tiene que pasar por la apertura de su mercado para la harina de soja argentina, antes de pensar en otras soluciones, como por ejemplo la exportación de carnes que está tan en boga".

Reconoció que “la exportación de carne es una muy buena noticia. Que nos compre el 70% de nuestras exportaciones de carne vacuna es positivo, las ventas externas de cerdo a ese país ya son del 20% del total y ahora hay serias posibilidades de incremento”. Pero, según Sarjanovic, “es un camino a mediano y largo plazo. Esto es así porque hoy Argentina produce mucha más cantidad de soja y de maíz que de carnes, y cambiar esa matriz productiva llevará mucho tiempo”.

Encuentro virtual y federal

El evento organizado por el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) por primera vez se presentó en un espacio virtual. lo cual favoreció la integración federal de participantes, desde las distintas provincias de Argentina.

"Tenemos el privilegio de que Argentina produce lo que el mundo demanda, que son los alimentos y debemos aprovechar esa oportunidad con inteligencia, de la mano de la acción público-privada y de la ciencia”, dijo en la apertura del evento, Enrique Humanes, presidente de IDEA Rosario, y directivo de las empresas Trafigura S.A., Inversora NCH S.A., y Albardon Bio. 

“Hoy más que nunca es necesaria una visión compartida de futuro construida en base a acuerdos", agregó Roberto Alexander, presidente del 56° Coloquio de IDEA y presidente y gerente general de IBM Argentina. Y destacó que "la agroindustria es una actividad federal y es el fruto del esfuerzo, del trabajo y de la apuesta constante de hombres y de mujeres”. Además, Alexander adelantó el título del Coloquio de este año: Qué País Queremos Ser, que se realizará en octubre y será bajo una plataforma multimedia.

El gobernador de la provincia de Santa Fe, Omar Perotti, y el intendente de Rosario, Pablo Javkin, participaron de esta nueva edición. Javkin se refirió al rol estratégico del sector y destacó el carácter multidimensional que tiene hoy, gracias a la biotecnología que permite generar un polo que asocia el conocimiento de la producción agroindustrial con el de la sustentabilidad".

Perotti explicó la relevancia de su provincia para la producción agrícola: “Los santafesinos, que representan un 20% de las exportaciones nacionales, tienen todo para ser líderes en el sector industrial agroalimentario y para ser un factor de puja de la economía del país, que busca aumentar la exportaciones en su plan post pandemia”.

Desde la macro a la innovación tecnológica

La media jornada se desarrolló en 4 paneles temáticos, con el fin de debatir junto a especialistas sobre el potencial del sector agroindustrial. En el primer panel sobre Economía Nacional e Internacional participaron dos destacados economistas: Ricardo Arriazu, y Marina Dal Poggetto, quienes destacaron la importancia que tiene la industria agrícola para potenciar la salida de la crisis, como uno de los sectores más resilientes a la hora de enfrentar las adversidades.

“En el corto plazo la economía rebotará cuando se flexibilice el distanciamiento social, pero es fundamental que el crecimiento sostenido sea por la expansión del gasto privado y por la confianza, no por el crecimiento del gasto público”, explicó Arriazu.

En el bloque sobre Agronegocios y Traders: visión de los Commodities y logística, además de Sarjanovic participaron Melinda Meador, consejera agrícola de la Embajada de EE.UU; y Gonzalo Ramírez, inversor y desarrollador de start-ups de tecnología aplicada a la agricultura y los alimentos, quienes brindaron su visión sobre los nuevos desafíos del mercado.

Meador se refirió a la situación del sector en EEUU: “En adelante vamos a tener más producción y más stocks, la producción está aumentando y las lecciones aprendidas nos dicen que tenemos que aprovechar las oportunidades y ser más resilientes”.

Ramírez agregó que la Argentina tiene que pensar alternativas sin pensar que vamos a achicar la industria que ya tenemos. “El mundo de la matriz productiva agroeconómica ya está cambiando y lo está haciendo de la mano de dos ejes que ejercen un efecto pinza muy fuerte sobre la matriz productiva mundial, y que van a impactar en la matriz de la producción Argentina: uno es la matriz energética, y otro, las nuevas tendencias del consumidor”.

En ese sentido, Sarjanovic, remarcó que “Argentina tiene en el corto plazo una oportunidad para incrementar sus exportaciones de carne". Pero recomendó prestarle atención al desarrollo de la carne vegetal y en laboratorio, porque puede ser una amenaza a la producción agrícola. Es por eso que creo que es momento para el Mercosur de que haya políticas y de que haya mercados de futuro regionales”.

Fertilizantes y Semillas: ¿actualización de leyes?

En el tercer bloque se abordó la Interacción Público-Privada y la Resiliencia. El secretario de Agricultura de la Nación, Julián Echazarreta, destacó el rol de las empresas agroindustriales durante la pandemia y comentó que se buscará consensuar nuevos marcos normativos sobre fertilizantes y semillas, en ambos casos con leyes de "estímulo para aumentar la producción".

Sobre fertilizantes, Echazarreta anunció que "hay proyectos presentados y habría próximas reuniones en Diputados para propiciar una recomposición de nutrientes al suelo, especialmente nitrógeno y fósforo, pero también potasio, que tendría un efecto fiscal neutro". La reducción del gasto efectivo para los productores, vía una doble imputación del Impuesto a las Ganancias, sería compensada por la mayor recaudación (por retenciones y Ganancias) que depararía el aumento de producción.

En cuanto a la posibilidad de actualizar la Ley de Semillas de 1973, el secretario de Agricultura aseguró que "desde el ministerio se buscarán consensos para avanzar en el reconocimiento de las patentes biotecnológicas, y aunque los tiempos legislativos se demoren, estamos impulsando un acuerdo entre la UBA y el Instituto Nacional de Semillas (INASE) para contar con una tecnología que permitiría controlar mejor cuál es el origen biotecnológico de las semillas que utilizan los productores. Eso podría ayudar más allá de lo que se determine sobre uso propio, gratuito o no".

En el último bloque, sobre "Tecnología e Innovación. Genética humana", sus oradores resaltaron la incorporación de la tecnología como potenciadora de habilidades y generadora de empleo. Del panel participaron Guibert Englebienne, CTO de Globant y Presidente de Endeavor; Nicolás Tognalli, gerente general de CITES -Centro de Innovación Tecnológica Empresarial y Social; Federico Trucco, CEO de Grupo Bioceres; y Fabián Fay, Presidente de Cibic SA quienes brindaron su experiencia. Fue moderado por María Eugenia Estenssoro, periodista, integrante del Club Político Argentino y la Red de Acción Política (RAP).

Tognalli se preguntó si la innovación y la tecnología en la Argentina están en nuestros genes. Al respecto, señaló que “el desafío es que se exprese ese gen y que salga a la luz este tipo de iniciativas”. Por su parte, Englebienne se refirió a su empresa y cómo pudieron trascender la mirada de, no solo aumentar las exportaciones, sino también de convertirse en una empresa global a partir del interés en mercados competitivos internacionales.

Trucco mencionó los inicios de su compañía, inspirada en las grandes empresas biotecnologías del agro y transformada en un “constructor de ecosistemas” hacia el bienestar. En cuanto a la articulación de la alimentación con la salud, Fabián Fay comentó que “el desafío es crear un ecosistema de salud que utilizando la información clínica y la información de la alimentación, pueda desarrollar programas que prioricen el estado de salud y de bienestar de las personas, a través de herramientas de inteligencia artificial preventivas y predictivas”.

El remate con Manu Ginóbili

El cierre del encuentro estuvo a cargo de Manu Ginóbili. El mejor jugador argentino de básquetbol de la historia, brindó una charla inspiracional sobre el liderazgo y el trabajo en equipo, destacando la importancia que tiene la empatía a la hora de establecer mejores vínculos con los compañeros de trabajo. Por eso remarcó: “Aprender a conocer al jugador, así como aprender a conocer a los empleados, es fundamental. La cercanía con tu equipo de trabajo es algo esencial para el liderazgo y la toma de decisiones”.

Las palabras finales del Presidente de IDEA, Roberto Murchison, presidente del Grupo Murchison, hicieron hincapié en el rol del sector para la salida de la crisis del país y la importancia que tiene la institucionalidad como garantía del crecimiento sostenido.

“La agroindustria será un eje central para la reconstrucción de Argentina, pero necesitará combinar esfuerzos con otros pilares y otros motores, así como con todos los líderes del país, pero sobre todo con los argentinos. No se trata solo de cuánto producimos ni el empleo que generamos. Ya no. Se trata de cómo lo hacemos, de qué rol asumimos. Sobre qué país queremos ser”. Murchison también se refirió al futuro cercano de Argentina: “Saldremos adelante encontrando lo que nos une en nuestras diferencias para lograr desarrollo y empleo. Haber llegado a un arreglo con los acreedores es pensar en trabajo para los argentinos. Procurar inversiones, es pensar en trabajo para los argentinos. Buscar institucionalidad, respetando los principios y garantías de nuestra Constitución Nacional, tener reglas claras y perdurables es pensar en el trabajo para los argentinos”.

Clarín – Mauricio Bártoli