Jueves, 20 Agosto 2020 02:27

Congreso de Aapresid. Experiencias internacionales sobre producción sustentable con know how argentino

Argentina es sin dudas pionero a nivel mundial en producir de forma sustentable. La Siembra Directa marcó el rumbo hace 30 años pero ahora se reafirmó el sistema agregando el uso de cultivos de servicios para mantener los suelos "Siempre vivos, Siempre Verdes". Así lo hicieron saber los referentes de todas partes del mundo cuando tuvieron la oportunidad de contar sus experiencias locales haciendo foco en las tecnologías nacionales durante el Congreso de Aapresid que se desarrolla de forma online hasta el viernes 28, durante en el panel “Green fields, living soils: the global challenge”.

En primer lugar, tomó la palabra Manuel Otero, director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) quien destacó que un hecho positivo que se dio en medio de la pandemia del coronavirus fue el reconocimiento que se hace a la agricultura como un sector estratégico para reactivar las economías, alejándose del rol de villano que tenía hace 6 meses atrás.

“Estoy convencido de que la agricultura es parte de la solución y debe trabajar a favor de los ecosistemas y a favor de la naturaleza”. En este sentido, remarcó que hay que evolucionar a sistemas agrícolas que sean más sustentables en lo ambiental, social y económico.

“Porque la guerra contra el hambre y la inseguridad alimentaria no puede ser a cualquier costo. Hay que aumentar los niveles productivos pero teniendo en cuenta o minimizando lo daños ambientales”, sostuvo previo a que los agricultores internacionales comenten sus experiencias.

Asimismo, hizo referencia a la importancia de la bioeconomía en la actualidad. “Estoy convencido que es un nuevo enfoque que tiende un puente entre la productividad y sustentabilidad. La biomasa es más que la producción de commodities y la industria tiene que ser el norte”, remarcó.

Ahora bien, yendo a las prácticas de los agricultores, uno de lo que estuvo presente en el Congreso de Aapresid fue el español Carlos Molina. Es ingeniero agrónomo e integra desde hace 2 años la Asociación Aragonesa de Agricultura de Conservación (Agracon), que cuenta actualmente con 230 agricultores donde la premisa es trabajar con los cultivos de servicio en verano porque no hay condiciones ambientales prósperas para un cultivo de cosecha ante las escasas lluvias. “Se puede reverdecer los desiertos durante el verano”, indicó.

El español dividió a la zona de Aragón, lugar donde trabaja, en dos regiones: secado árido y secano subhúmedo donde en el primero de las regiones llueve en promedio entre 180 a 500 milímetros mientras que en el segundo caso las lluvias son de 750 milímetros.

Pero remarcó que una de las particularidades de las lluvias es que suele darse tormentas muy fuertes que en los suelos descubiertos generan erosión de los suelos. “El suelo es nuestro mayor patrimonio”, reconoció.

Por lo que describió que vienen trabajando con cultivos de servicio porque protegen el cultivo frente a fenómenos climáticos, generan una mejor estructuración del suelo, le dan cobertura a suelo, hay recirculación de nutrientes y la recuperación de parcelas afectadas por salinidad”, describió.

“Hagamos agronomía: no se trata de trabajar el suelo, sino que el suelo debe trabajar para nosotros pero le debemos dar las condiciones necesarias”, cerró Molina.

También de España es Emilio González, quien es ingeniero agrónomo, profesor del Departamento de Ingeniería Rural, Área de Ingeniería Agroforestal (ETSIAM-Universidad de Córdoba, España) y Secretario Tesorero Asociación Española de Agricultura de Conservación Suelos Vivos (AEACSV). Durante su disertación destacó que la Siembra Directa junto con la rotación de cultivos permitió evitar la presión de plagas y enfermedades.

“Es el mejor sistema sostenible pero debemos bajar el uso de agroquímicos. Porque hay una presión por la agricultura agroecológica"”, consideró.

Haciendo referencia a este último punto, remarcó que la prohibición del uso del glifosato en 2022 en la Unión Europea es una amenaza al sistema agrícola. “El glifosato no es nocivo usándolo de manera responsable”, afirmó.

Por su parte, destacó que los países de este bloque están muy preocupados por el Cambio Climático y aseguró que “hay que ser conscientes de que tenemos una herramienta potente contra el cambio climático y lo tenemos que dar a ver”.

“Dentro de los problemas cambio climático la agricultura de conservación es el único sistema que de forma autónoma mejora el carbono del suelo compensando la emisión de todo el sistema del sector agrícola”, enfatizó.

También desde el viejo continente, pero desde Francia,  Sara Singla expuso sobre las actuales demandas de alimentos, la necesidad de cuidar los recursos agua y suelo, incrementar la biodiversidad y como la agricultura debe ayudar a mitigar el cambio climático aportando mayor carbono al suelo.

"Tenemos que ser capaces de hacer Agricultura de conservación", reaccionó.  Y para esto, mencionó tres pilares: cultivos de cobertura, rotaciones de cultivos y mínima perturbación del suelo.

"Es muy importante que cada productor tome las decisiones en base a sus propias condiciones agroclimáticas. No debemos copiar y pegar lo que realizan otros productores. Además, debemos construir sistemas flexibles y sustentables", recomendó.

Por lado de América Latina, estuvo el productor agropecuario uruguayo Marcos Guigou, quien mostró su trabajo en el campo donde se basa en la Siembra Directa, agricultura por ambiente y el uso de cultivos de servicios.

En primer lugar, hizo mención a que comulga con la Siembra Directa desde hace mas de 30 años, cuando la llevó a su lugar luego de contacto con productores argentinos.

“La primera etapa fue aprender qué cultivos se adaptan. Por ejemplo, el trigo y cebada se adaptaron bien pero otros, como el girasol, no se adaptaron”. Pero remarcó que cambiar de un sistema a otro es complejo porque es un cambio cultural.

Luego, hizo foco que ahora sumamos la producción por ambiente aplicando siembra y fertilización variable.

Según comentó, en la parte baja del campo se busca el potencial de maíz con vicia como antecesor para aportar nitrógeno mientras que en el resto del campo hay una mayor intensidad de cultivos (5 cultivos en 3 años) pero la productividad del cultivo es menor.

“Siempre verde es algo que estamos usando mucho que le vemos muchas posibilidades, agregó.

Para Guigou, "la siembra directa ha sido una gran oportunidad. Personalmente fue para tener tiempo disponible. Le dedicaba mucho tiempo al laboreo y me dio mayor tiempo para pensar la Siembra Directa”.

Por su parte, desde Brasil Daniel Rosenthal contó la historia de su familia proveniente de Alemania que se instaló en el Estado de Paraná. Según narró, todo lo hacían con agricultura convencional y la erosión de los suelos era una constante.

Por lo que debido al impulso de los productores en siembra directa en Brasil, cambiaron al sistema que hoy es implementado en todos sus campos.

Uno de sus desafíos que planteó Rosenthal fue enfrentar las resistencias a herbicidas, por lo que se dio cuenta que pueden prevenir que aparezcan malezas y evitar la compactación del suelo, creando vida en el suelo. "Necesitamos suelos sanos para producir", remarcó.

Clarín – Esteban Fuentes