Miércoles, 02 Septiembre 2020 02:27

Biodigestor: proyecto de la Unnoba para una producción porcina sustentable

En el Campo Experimental “Las Magnolias”, que la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (Unnoba), posee en la ciudad de Junin, se está desarrollando un proyecto para la puesta en marcha de un biodigestor, que permitirá obtener gas y fertilizante a partir de la utilización de estiércol de cerdos. Esta iniciativa cobra una gran relevancia para la región, ya que en el corto plazo Argentina puede cerrar un acuerdo comercial con China para abastecerlo de carne de cerdo, previéndose que se duplique la producción porcina en nuestro país, y ésta es una actividad que tiene un desarrollo interesante en la zona de influencia de la Universidad.

En este contexto, el mecanismo de los biodigestores no solo permite el tratamiento de los desechos, sino también obtener gas que podría ser utilizado, por ejemplo, para encender una hornalla, calefaccionar y hasta generar electricidad, mientras que este también admite la producción de fertilizante.

El proyecto comenzó en 2015 y hoy comenzó a probarse

El inicio del proyecto del biodigestor arrancó en el Laboratorio de Investigación de Energías Renovables (Lider) de la Unnoba en 2015.

El año pasado se resolvieron algunas cuestiones estructurales que estaban pendientes y se fueron realizando diferentes prototipos con la idea de ponerlo en marcha este año.

Si bien la pandemia por Coronavirus generó un retraso en los tiempos, a mediados de agosto, ya se empezó a probar el sistema.

Pensado para desechos de 300 a 400 cerdos

Una particularidad de este biodigestor diseñado por la Unnoba es que mide cuatro metros por ocho, por lo que tiene un tamaño intermedio.

“Hay algunos biodigestores que son más pequeños y están los industriales, más grandes. Pero este está pensado para productores porcinos como los de nuestra zona (noroeste bonaerense)”, informó el ingeniero industrial Mauricio Busso.

Se trata de uno de los responsables de este proyecto, junto al ingeniero químico Tomás Guerriero, ambos docentes de la Unnoba.

“Es un biodigestor pensado para recibir los desechos de entre 300 y 400 cerdos”, destacó.

El objetivo principal está en la transferencia

En esa línea de trabajo, Guerriero remarcó que el objetivo principal de esta propuesta está en la transferencia.

“En la zona había un problema con el destino de los efluentes de las producciones porcinas medianas o más grandes, porque esos residuos, a la larga, terminan siendo riesgosos. Con la producción a gran escala, que podría venir, esto se potenciaría aún más”, explicó.

Por eso, dijo que está pensado en ese sentido, “para que el mediano productor pueda instalarlo y ver sus beneficios, desde tratar sus desechos hasta calefaccionar sus galpones con biogás y generar electricidad para su casa”.

Asimismo, del resultado de ese proceso también se puede obtener un tipo de fertilizante, que el año pasado fue aprobado por la entonces Secretaría de Gobierno, Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (en la actualidad, Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible), a través de la resolución 19/2019.

Construcción innovadora y versátil

Ambos especialistas, sostienen que hay varias cuestiones que permiten caracterizar a este proyecto de la Unnoba como innovador.

No sólo el tamaño es poco frecuente y sería útil para esta zona, sino también los materiales empleados, ya que por ejemplo se utilizó una lona de camión, muy fácil de conseguir, y otros componentes disponibles en los comercios locales.

Además, el proceso “es versátil”, por lo que puede ampliar su campo de acción a otras producciones agropecuarias.

“Con alguna pequeña modificación y con estudios que se podrían hacer en el mismo laboratorio a futuro, es probable que el día de mañana se puedan tratar también los efluentes de un tambo, fábrica de quesos o feedlot. Por eso se pensó en la transferencia”, concluye Guerriero.

Funcionamiento y producción de gas

Los responsables del proyecto ya comenzaron a volcar los efluentes porcinos en el biodigestor, una tarea que se repite cada dos días.

El tiempo de retención y procesamiento del purín de cerdo depende de distintas variables aunque, en condiciones normales, es de unos 35 días para nuestra región.

-¿Cómo funciona el biodigestor?

Se realiza una biodigestión anaeróbica, con ausencia de oxígeno, que hace que se potencien y desarrollen ciertas bacterias que bajan la carga orgánica del efluente, lo que permite contaminar menos y, a su vez, producir un gas metano, de relativa baja calidad. No es lo mismo que el de pozo petrolero, pero tiene el mismo compuesto, aunque con menor concentración.

-¿Qué cantidad de biogás puede generar?

La cantidad depende de diversos factores, pero serían unos 50 metros cúbicos de biogás por día, aproximadamente lo que se puede consumir en un mes de verano en una casa donde vive una pareja, utilizando una cocina, un horno y un termotanque.

Proyección a futuro

Los ingenieros del laboratorio Lider de la Unnoba, involucrados en este proyecto, consideran que este biodigestor podría tener un fuerte impacto en la región, y si todo funciona correctamente, sentaría un precedente que permitirá saber cuánto biogás se genera con un biodigestor de este tamaño.

“La idea original es poner un motogenerador que funcione con el biogás y genere electricidad que podría ser utilizado por el Campo Experimental de la Universidad”, indicó Busso.

“Si estuviésemos en otra provincia podríamos inyectar electricidad a la red, pero todavía no hay una ley que lo permita en todo el país, así que por ahora será para uso interno de la Unnoba”.

En ese sentido, si bien algunas jurisdicciones provinciales permiten que un particular pueda vender energía para incorporar a la red, todavía no hay una normativa nacional que regule esta práctica en todo el territorio argentino, más allá de algunos proyectos que están en estudio.

ABC Rural – Luciano Venini