Martes, 15 Septiembre 2020 02:26

Maquinaria agrícola. Cómo afrontar las exigencias y sembrar con buena onda

En estos días arranca la siembra de maíz en lotes que imponen, a las sembradoras y a quienes las operan, diferentes exigencias en lo que hace a suelo, dureza, humedad, rastrojo entre otras condicionantes. Debido a ello no son pocos los detalles a tener en cuenta en la puesta a punto del equipo ya que cada uno de ellos ejerce una influencia importante en los rindes a cosecha. Con el objeto de entender más a fondo aspectos que hacen a esa puesta a punto revisamos algunas recomendaciones analizadas por el Ing. Hernán Ferrari, del INTA de Concepción del Uruguay Entre Ríos y a su vez uno de los expertos altamente consultado durante la reciente Expoagro Digital.

En la siembra de maíz estamos con un desvío estándar que supera los 12 cm cuando el valor aceptable es 5 cm, y ello resulta en uno de los fundamentos centrales para afirmar que se debe mejorar la distribución de la semilla en el surco, explica Ferrari. Es lo que más perjudica ya que impacta en casi 1000 kg /ha de pérdida de rendimiento y ello implica muchas veces, el 30 o 40 % de la rentabilidad del productor. La buena noticia es que contamos con las herramientas necesarias para resolver estos problemas.

Para comenzar, podemos decir que en la mayoría de las condiciones de siembra que ofrecen nuestros suelos, la cuchilla que mejor resultado permite lograr es la denominada “turbo”. Recordemos que la cuchilla es el primer elemento activo que hace contacto con el suelo, en el trabajo específico de la siembra.

El nombre turbo es una denominación comercial, aclara el experto, y responde a las ondas de dirección tangencial respecto del diámetro de la cuchilla.

Durante la siembra, cuando la cuchilla hace la micro labranza previa al surcador, cada onda ingresa al suelo de manera perpendicular a la superfice. Ello hace que ese ingreso se produzca con menos kilogramos que los necesarios con una cuchilla de ondas radiales. Además, esas ondulaciones hacen que cuando se encuentren con una caña de maíz, sorgo, girasol o un rastrojo complicado para cortar, este no se escape debido a que queda atrapado entre ellas. A su vez, cada onda funciona como el diente de un engranaje dentro del suelo, de manera tal que cuchilla no patina, sino que tracciona y genera la micro labranza muy importante.

Todo esto es importante para el trabajo del surcador y de las ruedas tapadoras que siguen atrás de la cuchilla. Pero vayamos por partes.

La porción de la cuchilla que sale del suelo luego de hacer el corte, levanta tierra debido a la acción de sus ondas en ese momento toman su posición horizontal, y entonces hace un efecto cuchara e impulsa el suelo hacia arriba. Ello hace que, si la velocidad de avance es excesiva, la tierra “vuele” y se desnude al suelo, con lo cual puede que no quede tierra suelta sobre el surco para tapar la semilla.

Además, señala Ferrari, no olvidemos que se trata de una siembra de primavera, época de velocidad de viento alta, humedad relativa ambiente baja, y entonces si dejamos el surco sin tapar, se genera la deshidratación de la semilla rápidamente y por ende el retraso de la germinación. Y así aparecen las germinaciones y las emergencias desparejas y por ende, la plantas dominadas y dominantes cuyo impacto se sentirá de manera severa en el rinde a cosecha.

En resumen, puede decirse la turbo es la mejor cuchilla para la mayoría de los suelos de nuestro país, pero tiene la limitante de la velocidad de avance.

Solo en casos específicos como en suelos arcillosos vertisoles como los que se encuentran en todo el este de la provincia de Entre Ríos y en Uruguay, la turbo suele atorarse o empantanarse debido a que se adhiere a ella el suelo muy fácil. En tales casos puede recurrirse, entre otras soluciones, a la cuchilla Bubble o Ripple. Esas que tienen el filo liso y a una distancia del mismo, unas ondas en forma de burbujas.

Volviendo a la turbo, la velocidad de avance máxima que admite esta cuchilla es de 7,5 km/h, y cuando se excede ese límite se genera mucho efecto cuchara, y luego no queda suelo suficiente para cerrar el surco.

Ahora bien, cuando se cambia la cuchilla debido por ejemplo a su desgaste, nos pueden ofrecer la opción “turbo” o “directa” (“action”). Y la diferencia entre ambas es que la turbo tiene ondas tangenciales simétricas, en tanto que la directa tiene ondas tangenciales asimétricas.

Viendo más en detalle, en las ondas simétricas las dos caras tienen la misma longitud. En la asimétrica, una cara es larga y la otra corta.

La onda más larga trata más suavemente el suelo, reduce el efecto cuchara, y por ello permite trabajar a mayor velocidad. Es decir, hasta 9 km/h sin desnudar el suelo.

Por otro lado, en la cuchilla directa, la cara corta de la onda, al ofrecer un ángulo más agudo no corta bien la broza en rastrojos complicados como de maíz, de sorgo, de girasol, o restos de cosecha muy blandos, lignificados, difíciles para cortar y que entonces tienden a ser machacados y enterrados en el surco. En tales rastrojos, la onda siempre suave de la turbo, ofrece un corte neto.

Entonces para sembrar rápido se usa la cuchilla con ondas asimétricas y si se busca sembrar mejor, es preferible la cuchilla con ondas simétricas, es decir turbo, recomienda el Ing. Ferrari.

Otros detalles a tener en cuenta para una buena siembra, es la cantidad de ondas que tiene una cuchilla y su ancho de trabajo, el diámetro de la cuchilla y su profundidad de trabajo respecto a ese diámetro y respecto a la ubicación de la semilla. Asimismo, el tipo de surcador y su estado de mantenimiento como la carga que se aplica al tren de siembra. Factores que serán objeto de otros análisis.

Clarín – Juan B. Raggio