Viernes, 06 Noviembre 2020 02:27

Maquinaria agrícola. Afirman que las ventas de picadoras de forraje crecieron un 64% en lo que va este año

Las picadoras de forraje autopropulsadas acompañadas por la aplicación de procesos de buenas prácticas de confección, ambas tecnologías en permanente evolución, fueron desde mediados de la década del noventa hasta la actualidad las impulsoras del mejoramiento en la calidad de picado en Argentina, según explican los especialistas en cosecha y conservación de forrajes de alta calidad, Pablo Cattani y Federico Sánchez. Analizando las estadísticas de ventas de los últimos 10 años en la Argentina, subrayan, se comercializaron 675 unidades autopropulsadas, con un promedio de ventas de 85 picadoras/año en el periodo 2010-2014, coincidente con una época donde el silaje creció en superficie en forma exponencial campaña tras campaña.

En los últimos 3 años, según datos de la CACF (Cámara Argentina de Contratistas Forrajeros), la superficie está estabilizada alrededor de las 2 Millones de hectáreas, lo que ha frenado el ritmo vertiginoso de ventas de picadoras y se ha estabilizado alrededor de 41 máquinas/año tomando el promedio de venta anual de la segunda mitad de la década, sumado al aumento en las capacidades de trabajo de todo el parque de maquinaria en su conjunto.

Si bien existen múltiples factores que influyen en estas variaciones en la demanda de este mercado, los expertos destacaron como principales causas la estabilización de la superficie y la saturación del parque activo de picadoras, donde las ventas hoy solo se limitan al recambio de unidades de los picadores existentes, surgiendo pocas empresas nuevas de picado.

"Seguramente, las condiciones de reactivación de la ganadería, principalmente de la carne en algunas zonas del norte del país que están en desarrollo y si se sigue con una política clara que permita el constante crecimiento de la actividad, derramarán un mayor crecimiento de la superficie de picado y por ende impactará positivamente en este mercado"; aseguraron Pablo Cattani y Federico Sánchez.

Un hecho no menor es que las picadoras nuevas que ingresan al parque poseen mayor capacidad de trabajo, influenciadas por condiciones de incremento en las potencias de motor acompañadas por mayores anchos de cabezal, los cuales alcanzan los 9 metros, permitiendo hacer más hectáreas con la misma cantidad de máquinas.

El año 2019, con 25 unidades comercializadas, fue el año con menores ventas de los últimos 15 años, marcado por la falta de créditos que son la herramienta clave para la renovación de equipos en el 95% de las unidades comercializadas.

Hasta este momento del año, se llevan comercializadas 41 máquinas, o sea, un 64% más que el año pasado y todavía quedan dos meses del 2020 por contabilizar por lo que esta cifra podría acrecentarse.

"La buena noticia es que en el año 2020 se está desarrollando el mercado con un crecimiento tal , que se recupera el volumen de negocio promedio de los últimos 5 años", remarcaron los expertos en su informe.

Otra buena noticia, es que la tecnología se viene emparejando y ya no quedan ofertas de marcas sin variedad en su capacidad de motorización, si bien hay modelos ultra potentes la oferta se abre a todo tipo de necesidades y de capacidades.

"En cuanto a los sistemas y tipos de partidores de granos, también se van diversificando y haciendo cada vez más específicos de acuerdo a cultivo y tipos de silajes o destinos del mismo, lo que marca una solución para cada demanda, como así también los sistemas de aplicación de inoculantes de manera variable además de la posibilidad de mapear lotes en el caso que se lo requiera", destacaron.

Si bien este mercado pasó por una época de recesión de ventas en el 2019, queda claro que las condiciones hacen que la demanda se sostenga y crezca, pero no solamente con mayor oferta en volumen de máquinas, sino también una mayor variedad de alternativas con todo el paquete tecnológico disponible a nivel mundial, destacan los especialistas para finalizar su informe.

Clarín – Juan B. Raggio