Viernes, 20 Noviembre 2020 02:25

Claves para lograr aplicaciones eficientes en una campaña muy seca

Está bastante difundido el mito de que los pre emergentes precisan ser aplicados con mucha agua, pero el gran secreto es la distribución homogénea, lo cual es difícil lograr sobre rastrojos de alto volumen. A manera de ejemplo, podemos pensar en un rastrojo de maíz y sobre todo cuando es maíz tardío que no tuvo mucho tiempo para descomponerse. "La clave es hacer las aplicaciones con gotas con tamaño lo más uniforme posible y cercano a un promedio entre los 200 y 250 micrones", precisa el ingeniero Esteban Frola, experto en aplicaciones de fitosanitarios que trabaja en amplias zonas productivas de la Argentina y en otros países de Latinoamérica y diferentes lugares del mundo.

Para Frola, es importante vencer el mito que dice: “Se necesita un mayor volumen de agua para hacer buenas aplicaciones”. Y hay ejemplos bien concretos en la zona núcleo, el sur de Córdoba y Santa Fe, donde hubo una sequía muy importante, más allá de la mejora hídrica que comenzó hace dos semanas aproximadamente.

Frola resume algunos consejos para mejorar la eficiencia en las aplicaciones. En los maíces de primera, en muchos casos se trata de lotes que vienen de la secuencia trigo – soja y que tenían humedad a la siembra. A la implantación del cultivo los lotes llegaron bastante limpios (siembra de septiembre, principios de octubre). En tales casos, suele ocurrir que el yuyo colorado aún no comenzó a nacer.

No obstante, Frola recomienda estar atentos y ante los escapes del amaranthus en post emergencia del cultivo, hacer una aplicación de cierre de surco (maíz hasta 6 hojas ) antes de que la maleza supere los 10 cm de alto. Es clave en esta etapa el monitoreo y la aplicación consecuente de atrazina con dicamba y glifosato u otras mezclas alternativas

En la soja, la siembra arrancó hace más de 15 dias y desde fines de septiembre y principios de octubre aparecen escapes de rama negra, la cual en esta época del año, luego del estado de cotiledón empieza a estirar los entrenudos. Es decir que no hace roseta como la rama negra de otoño, y se hace muy tolerante rápidamente. Por ello insiste Frola, es necesario estar muy atentos y monitorear los lotes.

"Una mezcla recomendable para estos casos puede ser diclosulam más clorimuron aplicados en septiembre, y por supuesto debe haber humedad en el suelo, condición no siempre disponible este año, ya que había lotes con humedad y lotes sin ella. Y entonces, con este tratamiento, se llega a octubre con el lote limpio", destaca el especialista.

Según el especialista, otra mezcla que puede andar bien contra la rama negra que comienza a escapar en septiembre, es diclosulam acompañado de un hormonal. Pero lo importante es que hay herramientas apropiadas siempre que se llegue en tiempo y forma.

Cuando la rama negra estira entrenudos y se hace tolerante se puede recurrir al doble golpe . Estos son los escapes que al principio no se ven y luego cuando comienza la soja a tirar las hojas, aparecen por sobre el cultivo .

Antes de la siembra es clave estar pendiente de los nacimientos de amaranthus que aparecen en octubre, y resetear el lote con saflufenacil o paracuat mezclado con 2, 4 D, glifosato y los pre- emergentes. decir la mezcla de inhibidores de la protoporfirinógeno oxidasa (PPO) con metaloclor o bien con metribuzin y otras opciones disponibles en el mercado. Con el uso de dos principios activos distintos se trata de evitar o al menos demorar la aparición de resistencias.

La clave es resetear los lotes y trabajar con el tamaño de gota adecuado, sin olvidar que en años de seca las malezas se tornan rústicas, lo cual aparece por el mayor espesor de la capa de cera en la cutícula y por la cantidad de tricomas (pelos). Por ello es necesario usar muy buenos coadyuvantes, los que permiten bajar la tensión superficial, controlar la evaporación de la gota y a su vez mejorar la penetración del producto.

Es recomendable tener en cuenta que no todos los aceites son iguales. Los premium son las mezclas de trixiloxanos con aceite metilado, las micro emulsiones hoy tan de moda y los aceites metilados con un porcentaje alto de emulsionantes.

Tener en cuenta que en el bidón de este tipo de coadyuvante, el aceite es el componente de menor costo, en comparación con el tensoactivo y los emulsionantes que son más caros.

También es importante hacer la prueba de estabilidad de emulsión de estos coadyuvantes y fijarse que el que más tiempo tarde en separar las fases, será el de mejor calidad. "No hay que olvidar que luego de la lluvia, mejora la situación hídrica pero no se van ni la cera ni los pelos de las hojas", advirtió Frola.

Otra clave hacer las aplicaciones de herbicidas con las malezas turgentes. Entonces como de día no estarán muchas veces en esa condición, será mejor esperar a entrada la noche que es cuando sí lo estará. "Que la maleza “se infle” para que quede claro", detalla Frola.

En esa situación muchos productos entran más fácilmente a la planta. Ocurre que la cutina (parte de la cutícula) se hidrata y la cutícula se agrieta. Esa capa de cera que cubre a la plata para que no se deshidrate en el momento de stress aumenta la resistencia para la entrada de muchos productos. Entonces si la planta esta hidratada la capa esta agrietada y es más fácil la entrada.

En cuanto a la aplicación de fungicidas en los cultivos de fina, la clave es pensar que hay que llegar bien abajo porque es donde esta la fuente de inóculo. Independientemente que se deba proteger las hojas superiores que son las que servirán para el llenado de granos. Pero muchas veces se piensa que esa aplicación es fácil porque hay que aplicar arriba, y en verdad no es así.

"Por eso deberíamos llegar a la parte inferior del tercio medio del cultivo. Esto se logra con gotas cercanas a 200 micrones lo más uniforme posibles y manejar los caudales y lograr en aplicaciones terrestres 100 impactos por centímetro cuadrado en la tarjeta descubierta", precisa Frola.

"En verdad, en muchas aplicaciones, es más importante y provechoso controlar el tamaño de gota y protegerla que aumentar la cantidad de agua", concluye Frola.

Clarín – Juan B. Raggio