Jueves, 25 Febrero 2021 02:25

El entore precoz, una herramienta para la cría de precisión

Las variables económicas y ambientales transforman a la ganadería en una actividad cada vez más exigente, en la que se debe echar mano a toda la información disponible para elegir sistemas y tecnologías que permitan aumentar la eficiencia. En la cría, por ejemplo, estabilizar y aumentar la cantidad de terneros producidos por cada vaca es un requerimiento básico para la rentabilidad de las empresas. En esa búsqueda, hay una herramienta que bien utilizada viene dando buenos resultados en el norte de Santa Fe: el entore precoz.

El entore precoz consiste en entorar vaquillonas de 15 meses, y tiene sus beneficios pero también sus exigencias. Tal como explicó el veterinario Gustavo Rosatti, del INTA Reconquista, en una jornada técnica organizada por el Instituto de promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), se trata de una práctica más exigente en términos nutricionales y sanitarios que el entore a los 27 meses. El técnico explicó que para poder realizarlo se debe hacer un seguimiento previo de las terneras para conocer el momento en que llegan a la pubertad. La relación entre el peso corporal y el frame, el estado corporal y el “score genital” son los factores a evaluar.

“Primero se hace la selección de las terneras a los seis meses. Deben ser hijas de madres en buen estado y que hayan parido en los últimos dos años. Después se hace una recría con alimentación y sanidad adecuada, buscando una ganancia de peso diaria de unos 500 gramos. Y en el inicio del servicio se hace la evaluación de peso vivo/frame, condición corporal, examen ginecológico e inseminación”, describió.

Respecto al peso corporal, al momento del primer entore debe ser de por lo menos el 65 por ciento del peso adulto. En cuanto al exámen ginecológico, este se realiza para determinar un “score genital” a partir del diámetro de los cuernos uterinos y el tamaño de los ovarios. “Las de mayor score se preñan más”, destacó Rosatti. Y a la hora de la inseminación, el técnico hizo foco en la técnica de Inseminación a tiempo fijo (IATF), en la cual se aplica progesterona para promover la ovulación y sincronizarla con la del resto del plantel.

Durante la jornada del Ipcva Matías Berli, administrador del establecimiento El Mainumbí, de Reconquista, contó su experiencia con el entore precoz. “A las terneras seleccionadas se les da una suplementación de 600 gramos por día para llegar a noviembre con una vaquilla de 320 kilos. Luego hacemos score genital mediante ecografía para inseminarlas alrededor del 14 de noviembre con Aberdeen Angus colorados de bajo peso al nacer. A los 10 días se larga toros para hacer un repaso durante 60 días”, describió, y agregó que con ese método obtienen un 85 por ciento de preñez general en la categoría.

Después, a esas vaquillas se las suplementa otros 60 días y se les hace un destete hiperprecoz para que mantengan un buen estado corporal de cara al segundo servicio.

El veterinario y asesor privado Natan Werner destacó durante la jornada que una de las grandes ventajas de este sistema es que permite hacer una selección más rápida de las vaquillas. “Las de refugo se venden con mejor calidad, y el resto van a engrosar el rodeo de cría”, detalló.

Rosatti advirtió que para llevar adelante exitosamente el entore precoz se debe seleccionar un alto número de terneras, que las ganancias de peso deben ser ajustadas y controladas y que aumenta el riesgo de tener partos distósicos.

Clarín - Lucas Villamil