Martes, 02 Marzo 2021 02:26

Histórico: por primera vez una facultad de agrarias tiene más mujeres que hombres

CÓRDOBA.- Por primera vez, las mujeres inscriptas para el ingreso en la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) son más que los hombres. En 2021 representan 52,1% del total cuando seis años atrás eran el 32,2%. Para el decano Marcelo Conrero, el hecho es "histórico". Según los datos de la propia facultad, el número de ingresantes mujeres crece sin pausa desde 2014: en ese momento eran 32,2% del global (115). Fueron el 33,8% en 2015, con 125, y un año después registraron el mismo porcentaje con 186 ingresantes. En 2017 no se modificó el guarismo pero el número absoluto pasó a 214. En 2018 fueron 256 mujeres, el 36,2% del total; en 2019, 256 que representaron 38,3%. Los saltos más importantes fueron en 2020, con un 45,2% (393 alumnas), y este año, con 447 que implican el 52,17%. El número total de anotados creció 300 respecto al 2020.

En diálogo con LA NACION, Conrero planteó que a "muchas mujeres les gustaba la carrera, pero no se terminaban de decidir" y adjudicó que un "menú más amplio de carreras" impulsó la resolución.

También entiende que "socialmente" hay modificaciones en la mirada: "Antes había carreras que se consideraban de hombres. Desde la facultad buscamos colaborar dándole más visibilidad a las mujeres".

En 1946, cuando se abrieron las inscripciones, la primera en anotarse fue una mujer, que era hija de productores hortícolas de la zona sur de la ciudad de Córdoba. No terminó de cursar, dejó en tercer año. La primera egresada, en 1951, fue Carlota Guino. La camada completa fueron 11.

Para Conrero la creación de carreras como Zootecnia, Agroalimentos y la tecnicatura de Jardinería y Floricultura permitió que más mujeres se incorporaran. En las tres son más cursando que los hombres. En Agronomía, aunque hay crecimiento, la relación todavía es 60 a 40.

La actual secretaria de Ganadería de Córdoba es mujer, Catalina Boetto. Para ella, hay un darse cuenta de que es una profesión que "no tiene que ver con el género sino con la vocación; no es fuerza física sino ingeniería. Hay un campo tan amplio para ejercer que ya no solo lo eligen algunas mujeres sino que es una opción para muchas. No hay profesiones para hombres y mujeres".

Boetto, egresada de 1986 y abanderada, recuerda que en una cátedra no la dejaron ingresar como ayudante por ser mujer: "En ese momento no lo tomé como una discriminación porque estaba naturalizado. Me fui, trabajé por mi currícula y llegué a la función pública sin ser política. Siempre me puse como una responsabilidad de que las mujeres estemos en lugares de decisión; ese es un desafío". En su cátedra y en la Secretaría de Ganadería tiene mayoría de mujeres. "Busco por capacidades no por género", aclaro.

La Nación – Gabriela Origlia