Viernes, 05 Marzo 2021 02:27

Robo millonario de vacas: fueron imputados por abigeato “triplemente agravado” un exdiputado y su hijo

SANTA FE.- El exdiputado provincial por el radicalismo, abogado y productor agropecuario, Hernán Agú, de 66 años; su hijo, el contador Emilio Agú, de 25 años y el peón Leonardo Fabio Balzaretti, fueron imputados por abigeato triplemente agravado y asociación ilícita, delitos con penas de hasta 20 años de prisión, por el robo de unas 400 cabezas de ganado de la estancia “Las Gamitas”, en la zona de los Bajos Submeridionales, departamento Vera, en el extremo norte de esta provincia, propiedad del empresario de origen italiano Domingo Iannozzi.

En la audiencia imputativa, el fiscal Nicolás Maglier los acusó de apoderarse de casi 400 cabezas de ganado. Se había denunciado la desaparición de 2000 pero aparecieron 400. “La conducta demostrada socavó el orden público”, afirmó. Durante la audiencia, según el Código Penal vigente se recordó que el delito de abigeato triplemente agravado es por la participación de tres o más personas, la adulteración de marcas y señales en los bovinos y por la experiencia en la actividad ganadera que tienen dos de ellos.

El fiscal les atribuyó, además, como calificación legal provisoria, tener una asociación ilícita con “participación y jefatura” definidas. Reseñó que la denuncia originante de la presente causa fue radicada el 19 de febrero por el administrador de la estancia “Las Gamitas”, Bernabé Li Caussi, por el faltante que se estimó en cerca de 2000 cabezas.

Al explicitar sus argumentos, Maglier les endilgó a los detenidos “haber actuado en forma conjunta en el apoderamiento de 369 cabezas de ganado vacuno, categoría vacas, 120 crías y dos animales que pertenecen al damnificado Abel Flores (otro ganadero de la zona), aplicando en la mayoría de los casos la mecánica de adulteración de marcas y señales.

Con respecto al delito de asociación ilícita, dijo que se concretó con fines de “abigeato habitual, con estructura jerárquica y entramado criminal”. Agregó que la conducta demostrada socavó el orden público.

La audiencia imputativa se realizó por Zoom y estuvo presidida por el juez de Instrucción Penal Preparatoria, Gonzalo Basualdo. Por el Ministerio Público de la Acusación (MPA), junto al fiscal del caso, estuvo el fiscal regional Rubén Martínez. En tanto, los abogados defensores fueron Hernán Albrech, Marcelo Venetucci y Jose Manuel Agú (por Agú padre e hijo), y Sixto González (por Balzaretti). A su vez, los abogados Andrés Ghío y Ricardo Degoumois representaron como querellantes a la víctima Domingo Ianozzi.

Lo que viene

En tanto, aún no se confirmó si esta misma semana se realizará la audiencia imputativa a otros tres detenidos en la misma causa. Se trata de Darío Osvaldo Acevedo (29 años, con domicilio en Villa Angela, Chaco), Jesús Maximiliano Balzaretti (22 años) y Diego Hernán Balzaretti (25 años), estos últimos radicados en Cañada Ombú y hermanos de Leonardo Balzaretti, puestero del campo propiedad del exdiputado provincial Agú.

Como informó este diario, los Agú y el puestero fueron detenidos el domingo pasado en tanto los restantes recién este martes. Todos los nombrados permanecen alojados en la Alcaidía de la Policía de Vera. Toda la hacienda rescatada fue trasladada a la Estancia “Las Gamitas”, propiedad del denunciante.

Con los animales secuestrados entre el domingo y ayer ya totalizan 369 los recuperados. La gran mayoría pertenecen a Iannozzi y unos pocos de la Sucesión Flores, una empresa de origen chaqueño que incursiona desde hace varios años en la cría de ganado en esa parte de esta provincia.

Según los investigadores, no hay certezas sobre el destino del resto de la hacienda que fue robada. Se estima que gran parte de la misma ya fue derivada a frigoríficos de otras provincias.

La estancia “Las Gamitas”, propiedad de Iannozzi, tiene 70.000 hectáreas y según las declaraciones juradas, hay 25.000 animales. Está ubicada cerca de Los Tábanos (373 kilómetros de esta capital).

Según los investigadores, el robo “no fue de una sola vez”, sino una “reiteración delictiva que se iba dando de una misma forma, diríamos un robo hormiga. Esto abre otra línea de investigación y que tiene que ver con cómo lograban estos animales ingresar luego al circuito de faena y comercialización”, precisaron investigadores.

La Nación – José E. Brodón