Viernes, 05 Marzo 2021 02:28

Las lluvias bendicen a unos y condenan a otros en Santa Fe

Las lluvias de las últimas 24 horas en la provincia de Santa Fe, cruciales para muchos cultivos que vienen sufriendo la sequía y recomponer campos ganaderos antes del invierno, respondieron al auténtico patrón de años Niña: extremadamente "convectivas" o aleatorias, con enormes diferencias de volumen en muy pocos kilómetros. Como en una ruleta, quienes "pegaron un pleno" festejan; mientras muchos otros seguirán sufriendo a la espera de la humedad para evitar daños, que en algunos casos pueden llegar a ser totales.

La situación se repite en todo el territorio provincial. En el departamento General Obligado cayeron apenas 3 milímetros en Reconquista mientras unos kilómetros al norte registraron entre 30 y 40, con máximo de 70 en Santa Ana. En cambio más al norte, nada en Tacuarendí pero un chaparrón en Villa Ocampo y cero en Las Toscas. "En general, estamos muy ajustados de humedad; en promedio unos 50 milímetros vendrían excelentes", dijo el ingeniero Rubén Del Fabro.

Así de irregulares vienen dándose los chaparrones, por lo que el ingeniero de la Unión Agrícola de Avellaneda Omar Gregoret evaluó el estado de los cultivos como "muy variables por las lluvias erráticas, desde muy buenos hasta casi perdidos por el severo daño". Aún así, "incluso en las mejores zonas están necesitando agua".

En el departamento Vera la cabecera recibió 60 milímetros pero cero en Cañada Ombú. En la zona los ganaderos esperaban lluvias para poder sembrar pasturas de invierno. "No podíamos trabajar la tierra, estaba muy seca, muy dura; si bien el pasto natural estaba bien, el agua empezaba a escasear y en las cañadas el pasto se empezaba a amarillear; el sol de esta semana fue fuertísimo, así que la lluvia también alivió el estrés calórico", relató la empresaria Virginia Buyatti.

En la Costa, en tanto, Colonia Teresa recibió 28 milímetros, Alejandra más de 45, mientras en San Javier cayeron 30. "Si es esto nomás, sirve como para zafar una semanita más, pero no asegura una recuperación de la humedad de los perfiles; y menos que menos que llene las cañadas en los campos ganaderos para tener un otoño tranquilo", dijo el veterinario Mirko Dopazo.

En San Justo, "nos están faltando 80/100 milímetros para ayudar a recomponer el perfil y que el rendimiento de sojas y maíces se defina a valores más o menos normales; esto no está ocurriendo y por eso se ven cultivos estresados; por eso, sin lluvias de ese tenor en los próximos 10/15 días, el rinde se va a resentir un 30/35% respecto de las medias zonales", dijo el ingeniero José Alonso sobre sojas y maíces de la región.

En el centro oeste el panorama es similar. "En Castellanos llovió muy desparejo! al oeste casi nada y al este hasta 60 mm; en Aurelia por ejemplo. En Vila 13 mm y en Santa Clara 50 mm, mientras en la Estación INTA Rafaela 2,5 mm", sintetizó Daniela Faure de la Agencia de Extensión Rural local. Y evaluó que "donde llovió, viene muy bien para los maíces y sojas de segunda; estaba muy seco, así que esto ayuda en esos casos".

Más al sur, mientras "en El Trébol, Piamonte, María Susana no llovió nada, sí hubo precipitaciones en Cañada Rosquín, que recibió 35; Las Bandurrias 38; Centeno y Pueblo Casas llovió un poco", indicó el ingeniero Pablo Ponzio. "El panorama no es bueno; sojas de primera en R5.8 le falta 15 días de llenado y falta agua para conseguir grano pesado; las de segunda empezaron a tirar hojas por el stress hídrico y mucho daño de trips, así que estamos haciendo tratamientos para evitar deshidratación", precisó. En los maíces de segunda comenzaron a secarse las hojas inferiores y si bien en la espiga aún siguen verdes, "no es buena sintomatología porque si avanza se complica el llenado". La estimación para sojas de 2° "si no llueve esta semana se pierden 10 quintales cómodos", afirmó.

Desde Gálvez el ingeniero Leonel Tornotti trazó un panorama similar. Una lluvia "muy puntual", al Oeste, de 20 milímetros en Campo Piaggio "y en otros nada". Si bien "varios lotes se van a reponer", aclaró que "los maíces están pidiendo agua, sobre todo los que no están florecidos; la soja de primera está hecha, y la lluvia ayuda a que no se entregue tan rápido; pero las de segunda necesitan agua".

En la misma zona el ingeniero Claudio Bosco reportó -por ejemplo- 50 milímetros en una zona de Díaz y 0 a pocos kilómetros. "Ya hay sojas de segunda que falta que venga el cura y le dé la bendición nomás para que se vayan", comentó. Mientras que "sojas de primera mal manejadas, con labranza, como no se debe, están complicadas; también en lotes en suelo marginal". Pero aclaró: "hay de todo", porque por ejemplo en San Fabián al sur hay sojales muy buenos gracias a que "la semana pasada una nube le tiró 40mm".

Campolitoral (Santa Fe) – Juan Manuel Fernández