Martes, 16 Marzo 2021 02:40

Crece la preocupación porque la cosecha de soja “va a caer notablemente”

Los contratistas de maquinaria agrícola, responsables de recolectar el 75% de la cosecha, alertaron, en línea con los informes de las bolsas de cereales que se conocieron en las últimas semanas, que la cosecha de soja “va a caer notablemente”. Mientras tanto, además de las fuertes bajas en los rindes que se esperan en el norte y el oeste bonaerense, también se descuentan importantes pérdidas en zonas de La Pampa, como alertó la Sociedad Rural Departamento Quemú Quemú, en el oeste de esta última provincia. Hay algunas esperanzas que las lluvias que se terminarían de registrar en las próximas horas frene la caída ya prevista.

La semana pasada, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) bajó de 49 a 45 millones de toneladas su previsión para la cosecha de soja. Para el complejo exportador (poroto de soja, harina y aceite) esto implicaría US$2262 millones menos por ventas al exterior. En tanto, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires redujo en dos millones de toneladas, a 44 millones de toneladas, su cálculo para la recolección de la oleaginosa. El año pasado se recolectaron 50,7 millones de toneladas, según la BCR.

“Nosotros creemos que va a caer notablemente el volumen, coincidimos en 43-44 millones de toneladas”, dijo a LA NACION Jorge Scoppa, presidente de la Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas (Facma).

Según Scoppa, la cosecha va a ser “dispar” en materia de rendimientos. En rigor, si bien hay amplias zonas golpeadas por la sequía, hay otras regiones donde hubo precipitaciones que acompañaron durante el ciclo del cultivo y ahora podrían aspirar a un aceptable rinde.

“Va a haber lugares con picos muy altos, porque hay zonas buenas pero son las menos”, apuntó el dirigente. Los contratistas están expectantes por los resultados porque quieren cobrar las listas de precios que definieron para su servicio de esta campaña.

“Ojalá podamos cobrar las tarifas. Es una lástima que no llovió a tiempo”, precisó el presidente de la cámara de los contratistas.

Por estas horas la esperanza está puesta en un frente de tormenta que atravesará parte de la región pampeana. Del caudal que deje se verá si se sostienen las proyecciones de cosecha o se conoce un nuevo recorte.

“Todavía falta definir, hay pronósticos de lluvias y hay sojas de ciclos más largos (que por su característica todavía están en definición de su producción). Si llueve 30 a 50 mm puede cambiar (el panorama)”, analizó el presidente de Facma.

Lo que deja como dato alentador la marcha de la campaña son los primeros rindes que está mostrando el maíz sembrado temprano (septiembre). Al respecto, la BCR ilustró buenos rindes. “El cereal logró sortear la falta de agua y sorprenden sus rindes. En el centro sur de Santa Fe, los primeros lotes trillados en Carlos Pellegrini dan rindes de 100 a 120 qq/ha. En los alrededores de Cañada Rosquín, 90 a 100 qq/ha en los mejores lotes y 75 a 80 qq/ha en los de inferior calidad. En Marcos Juárez se esperan rindes entre 95 y 110 qq/ha. En el norte bonaerense se espera un promedio de entre 85 a 100 qq/ha”, indicó.

Mientras le ponen el foco a la cosecha, los contratistas están preocupados, alertó Scoppa, “por la falta de insumos básicos”, como los neumáticos. En tanto, pensando en la próxima siembra de trigo les preocupa “un aumento de 7 a 8% en sembradoras” en pocos días.

Escenario difícil

Como informó LA NACION, hay situaciones muy complicadas en partidos del noroeste bonaerense, como en Carlos Tejedor, donde los rindes caerían a la mitad, se secó el 70% de las lagunas y hay productores comprando agua porque la que tienen en su campo disponible no es de buena calidad para la hacienda.

En tanto, según alertó en un documento la Sociedad Rural Departamento Quemú Quemú, de La Pampa, también hay un escenario difícil para el este de esa provincia. En esa región llovió el fin de semana pero los cultivos “ya estaban cocinados” antes de las precipitaciones por la falta de lluvias y las altas temperaturas.

Según la entidad, que catalogó a la situación como “una de las peores sequías de los últimos años”, el girasol allí va a estar “más o menos de acuerdo al promedio histórico”.

“Las pocas lluvias precipitadas en enero fueron aprovechadas por el girasol para lograr rindes aceptables”, dijo, No obstante, alertó que “la situación en soja, maíz y sorgo es totalmente distinta; ya que arrancaron mal, prácticamente sin lluvias durante la época de siembra en la primavera (noviembre-diciembre)”.

“Los rindes seguramente estarán muy por debajo de los promedios de los últimos años (aproximadamente un 50%); con lotes que directamente quedarán sin cosechar, sobre todo al oeste del departamento”, precisó.

Según los productores, allí habrá pérdida de capital porque los rendimientos quedarán por debajo de la posibilidad de cubrir los costos.

“En relación a la ganadería, la situación es muy complicada también. La sequía impactó de lleno en la época de servicios, por lo que seguramente tendrá consecuencia en los porcentajes de preñez de las vacas. Se traducirá sin dudas en menos cantidad de terneros y, por ende, menor producción de carne en el departamento. Los verdeos de invierno aún no pudieron sembrarse y la generación de reservas de forraje para el invierno se ve muy comprometida que es clave para mantener la carga de animales que tienen los campos”, indicó.

“Probablemente haya una liquidación de vientres, consecuencia de los bajos porcentajes de preñez y por la falta de reservas para el invierno; con todo lo que ello implica”, advirtió.

La Nación – Fernando Bertello