Miércoles, 17 Marzo 2021 02:26

Claves para controlar al pulgón amarillo en sorgo, una plaga que puede causar hasta un 80% de pérdida de rinde

“En esta campaña 2021 resultó fuerte el ataque de “pulgón de la caña de azúcar” en sorgo, también llamado pulgón amarillo, visto por primera vez en Argentina con tal intensidad, si bien es cierto que se había descubierto en Tucumán en la década del 80”. Así explica en diálogo con Clarín Rural, el especialista Ing. Agr. Ulises Gerardo, Crop Protection Agronomist de Corteva y Profesor de Zoología Agrícola en la Universidad Nacional de Río Cuarto, quien también destaca entre otras claves, la importancia del monitoreo temprano “para poder manejar bien el problema”.

¿Cómo lo podemos localizar y distinguir?

Se lo encuentra en las hojas del sorgo, y para diferenciarlo del resto al verlo la primera vez, es conveniente llevar una lupa de mano al campo, y una vez reconocido será muy fácil distinguirlo, por su color amarillo pálido que lo diferencia de otros pulgones. Tiene cornículos o sifones negros en la sección posterior, y las puntas de las patas y de las antenas también son negras. Eso hace que se pueda diferenciar muy bien del resto que atacan al sorgo y otros cultivos.

Otras especies de pulgones que pueden aparecer en el sorgo son “el pulgón del maíz” Rhopalosiphum maidis, con la cabeza negra, las antenas negras y las patas completamente negras, con lo cual es muy fácil distinguirlo del amarillo y “el pulgón de los cereales” Schizaphis graminum de color verde claro, con cornículos claros y la punta de los mismos oscura y una franja dorsal verde oscura.

¿Cómo es su ciclo y donde vive?

Con respecto al ciclo, como sabemos en el hemisferio sur los pulgones son todas hembras, que se reproducen por partenogénesis telitóquica, es decir que son hembras que paren hembras. Y tiene un potencial reproductivo bastante alto, que puede ir de 35 a 95 ninfas por hembra, con lo cual pueden aumentar las colonias de manera exponencial, dependiendo de la temperatura y el alimento disponible en el lote en ese momento.

El pulgón de la caña de azúcar o amarillo, que atacó sorgo este año, generalmente no sobrevive en otros cultivos, pero como lo distribuye el viento lo podemos ver en pequeñas colonias en otras especies diferentes al sorgo.

El pulgón de la caña de azúcar se alimenta de la savia de la planta, y no existen aún evidencias de que inyecte toxinas a la planta, a diferencia del pulgón verde que se sabe que sí lo hace.

¿Qué producen en las plantas estos pulgones?

Decoloración de las hojas que generalmente tienden a un color amarillo, rojo, o marrón que lo podemos ver en ambos lados de la hoja.

Y en la etapa de desarrollo del grano, genera stress a la planta pudiendo reducir los rindes a cosecha.

El pulgón amarillo o de la caña de azúcar intercepta los nutrientes que la planta destina al desarrollo de las hojas y de la panoja. Cuando la infestación es intensa durante el llenado del grano, se reduce el tamaño y el peso de los mismos.

Por otra parte, a medida que estos pulgones se alimentan, producen grandes cantidades de melaza lo que hace que las hojas se vean brillantes y pegajosas. La melaza puede favorecer el crecimiento de un hongo negro que se llama fumagina que intercepta la luz solar y reduce la capacidad de la planta de producir azúcares a través de la fotosíntesis.

Además, si esa melaza es muy abundante dificulta la cosecha y la hace más trabajosa y por ende incrementa el tiempo de la misma.

¿Cómo se puede controlar el pulgón de la caña de azúcar o amarillo?

Como dijimos antes, es muy importante el monitoreo, y la detección temprana es fundamental para minimizar los daños. Asimismo, es para tener en cuenta que el ataque de este pulgón no se produce en forma uniforme en el lote, sino que es por manchones o rodales. En estos lugares se ven las panojas con muy pocos granos, en contraste con otras que no tuvieron el ataque y están perfectas. Las panojas atacadas pueden perder entre un 50 y 80% de rinde.

¿Qué se debe hacer para lograr el control más efectivo posible?

Monitorear semanalmente desde el período vegetativo del cultivo. Una vez por semana debo revisar las plantas, y como no tenemos umbral de daño para este pulgón debido a que es nuevo en nuestro país, debemos valernos de las experiencias y umbrales de otros países, que tienen esta plaga desde hace años, como puede ser Estados Unidos, México, Bolivia y Paraguay.

Entonces ¿cómo se define el umbral de aplicación?

Se recomienda siempre, hacer cuatro estaciones de muestreo, evitando las cabeceras. Cuando tengo seleccionadas las 4 estaciones de muestro en el lote, en cada una de ellas selecciono cinco plantas al azar. Y de cada una de esas plantas examino una hoja verde superior y una inferior. Es decir que tendré 40 hojas en total. Y en ellas cuento la cantidad de pulgones, y si la cantidad contada supera los 50 individuos por cada hoja en promedio, se ha alcanzado el umbral para hacer la aplicación.

Tres a cuatro días luego de hacer la aplicación, debo evaluar el resultado logrado. Y luego seguir monitoreando una vez por semana.

Si la infestación es menor al umbral, es decir que es menor a 50 pulgones por hoja, continúo monitoreando, pero dos veces por semana, ya que cabe la posibilidad de que en muy poco tiempo llegue al umbral y deba realizar una aplicación Una de las cosas que se ha visto en esta campaña, es que las poblaciones del pulgón amarillo no se reducen de manera significativa luego de una lluvia. En cambio, con el pulgón verde Schizaphis graminum luego de una lluvia la población cae muy fuertemente.

¿Con qué se hace la aplicación?

Se logra un control muy eficaz con Transform de Corteva, cuyo principio activo es sulfoxaflor. Este insecticida es excelente para el control de pulgones en sorgo y otros cultivos como trigo, algodón, alfalfa y arveja. Combina máxima efectividad gracias a su elevado volteo y persistencia. Además, es banda verde teniendo un muy buen perfil ecotoxicológico.

La dosis recomendada para Melanaphis sacchari es de 50 a 60 gr/ha. Por lo general se realizan aplicaciones aéreas, en donde recomendamos un volumen total de caldo de 10 l/ha en donde se colocan 8,5 litros de agua y 1,5 litro de aceite metilado con el objeto de proteger la gota.

Y como es un insecticida sistémico debemos apuntar a tener de 20 a 30 impactos por cm2 y generalmente con un tamaño de gota que va de los 200 a 300 micrones.

Clarín – Juan B. Raggio