Lunes, 22 Marzo 2021 02:28

Por el millonario faltante de 3500 vacas: hubo un allanamiento en Córdoba

SANTA FE.- En una derivación del caso por la desaparición de 3500 vacunos en la vecina provincia de Santiago del Estero por un monto que superaría los $150 millones de pesos, la justicia santiagueña ordenó el allanamiento de las oficinas que el titular de la firma Oleos del Centro (ODC), Luis Magliano, posee en Jesús María, Córdoba. Vale recordar que la firma Haciendas San Eugenio SA, con domicilio legal en la Capital Federal, lo involucra en la supuesta comisión de los delitos de asociación ilícita, estafa y hurto. ODC es la empresa que en las localidades de Weisburd y Campo Gallo, en los departamentos Moreno y Alberdi, respectivamente, en el nordeste santiagueño, presta el servicio de hotelería y engorde de ganado bovino a corral donde la denunciante afirma que depositó 3530 cabezas de hacienda vacuna para ese servicio. Luego los animales habrían desaparecido.

El viernes pasado, la justicia santiagueña dispuso el allanamiento de las oficinas de ODC. En el operativo, a cargo de personal de la División Investigaciones de la Unidad Regional Departamental Colón, en colaboración con una comitiva de la provincia de Santiago del Estero, realizado en un domicilio de la calle Pringles, de Jesús María, la policía secuestró elementos tecnológicos e informáticos de las oficinas del productor.

El caso tomó estado público a partir de un informe de LA NACION, el miércoles pasado, en el cual se señalaba que las más de 3500 cabezas eran propiedad de la firma Haciendas San Eugenio SA, con domicilio legal en la Capital Federal, que las había trasladado desde sus explotaciones en Chaco, Formosa y Corrientes hasta campos de ODC.

Hasta la primavera pasada la hacienda habría permanecido en los corrales de ODC. Todo se aceleró a fin de año cuando desde esta firma habrían confirmado a San Eugenio SA que el ganado de su propiedad no se encontraba en los campos explotados por ellos para la cría y engorde, y que, además, dicho ganado habría sido vendido para afrontar una supuesta “situación económica apremiante”, pero aparentemente sin autorización alguna de la empresa propietaria de la hacienda.

“El contrato era exclusivamente de hospedaje y engorde. En ningún momento se hablaba de otro tipo de relación jurídica. Nosotros pagábamos una cantidad de dinero por el servicio, así que no había posibilidad alguna que se hicieran de esos animales. Además, esos animales tenían marcas y había guías denunciadas para el traslado. Todas las constancias de remito y de envío deberían estar allí y no están”, dijo una fuente ligada a San Eugenio SA.

Por su parte, Magliano respondió una consulta de este diario y señaló que “Haciendas San Eugenio SA tiene contrato vigente con Oleos del Centro SA que vence en junio del corriente año por el cual entregó 1870 cabezas de ganado vacuno para capitalizar y que debe ser restituido o pagado (según opción contractual) menos los costos y la capitalización en junio del corriente año”.

Agregó que “en razón de que Oleos del Centro SA tramita mi Concurso Preventivo por ante el Juzgado de Instrucción de la 7° Nominación de la Ciudad de Córdoba -en presentación efectuada el día 29/12/2020- debió denunciarse la realidad del contrato a dicha fecha lo que se hizo informando al juez del concurso lo antes dicho y que a la fecha de la presentación si el contrato se interrumpiera, Oleos del Centro, capitalizaría a su favor la cantidad de 712 cabezas por lo que a la referida fecha adeudaría la cantidad de 1158 cabezas de mayor peso obviamente. No obstante ello y en virtud de la aplicación de la ley concursal vigente, Oleos del Centro SA está dentro del plazo en el que puede optar por continuar cumpliendo el contrato o rescindirlo y entregando dicha hacienda o su valor en pesos según autorización contractual”.

Magliano remarcó que “todo fue ingresado voluntariamente, por lo cual nadie roba ni hurta a quien le entrega voluntariamente un bien”.

En tanto, las firmas San Eugenio SA, El Triángulo SA y El 38 SA divulgaron un comunicado respondiendo a Magliano: “Condenamos el accionar de ODC y de su presidente Luis Magliano, por el carácter delictivo e inescrupuloso de sus actividades empresarias realizadas en un marco de llamativa impunidad y protección. Estamos ante una maniobra empresaria de carácter delictivo organizada y planificada en la pandemia para causar un daño económico relevante a nuestras sociedades ganaderas que siempre actuaron de buena fe y cuya hacienda ha desaparecido de los corrales donde debería encontrarse en el proceso de engorde”.

El documento, que suscribe el Dr. Hernán González, en representación de aquellas firmas dedicada a la cría de ganado, consideró que los dichos del productor cordobés “desvirtúan la realidad de los hechos y reconoce una maniobra delictiva como una simple reconducción de un contrato”.

La Nación – José E. Bordón