Viernes, 26 Marzo 2021 02:30

Diputados: rotundo fracaso de la oposición para prorrogar la ley de biocombustibles

Si Juntos por el Cambio y el interbloque Federal pretendían “darle un susto” al oficialismo con la sesión especial convocada para discutir la prórroga del régimen de promoción de biocombustibles –una norma clave para la supervivencia económica de media docena de provincias–, fracasaron de manera rotunda. No estuvieron ni siquiera cerca de arañar el quorum, de 129 legisladores: apenas si reunieron 114 diputados sentados en sus bancas y conectados de manera remota. La responsabilidad no recae solo en el oficialismo, que hizo denodados esfuerzos por boicotear la sesión opositora: la culpa hay que buscarla en la misma bancada de Juntos por el Cambio: una docena de diputados de Pro y de la UCR pegó sorpresivamente el faltazo; algunos de ellos son oriundos de las provincias petroleras –contrarias a la prórroga de la ley de biocombustibles– decidieron no sentarse en sus bancas.

Entre los ausentes de Juntos por el Cambio figuran Martín Maquieyra (La Pampa); Federico Frigerio (Tierra del Fuego); Gustavo Menna (Chubut); Roxana Reyes (Santa Cruz); Lorena Matzen (Río Negro) y Francisco Sánchez (Neuquén). También faltaron los bonaerenses Ezequiel Fernández Langan –enfermo con Covid, con dificultades para conectarse– y Sebastián García de Luca; el cordobés Luis Juez –que adujo sentirse enfermo y haber perdido el vuelo– y Gustavo Hein (Entre Ríos).

El interbloque Federal, en cambio, mostró una asistencia casi perfecta: solo faltó el presidente de la bancada, Eduardo “Bali” Bucca, cercano al oficialismo. Allí confluyen los cuatro diputados de Córdoba Federal, que responden al gobernador Juan Schiaretti, firme impulsor de la prórroga de la actual ley pues allí están radicadas una veintena de industrias dedicadas a la fabricación de biocombustibles. También estuvo presente en la sesión Beatriz Ávila, del Partido Social de Tucumán.

Desafío

Si todos los convocantes a la sesión hubiesen concurrido, la oposición habría exhibido una fuerte demostración de fuerza: habría reunido, al menos, 126 diputados sentados en sus bancas, a solo tres del quorum. Un número por demás importante que hubiese servido para mandarle un fuerte mensaje político al oficialismo y al Gobierno, contrarios a prorrogar por cuatro años la norma, que vence el 12 de mayo próximo. El Senado la había aprobado por unanimidad en octubre pasado.

Además del Frente de Todos, también pegaron el faltazo los diputados del interbloque Unidad Federal para el Desarrollo, comandado por el mendocino José Luis Ramón; y del bloque Acción Federal, que integran el riojano Felipe Álvarez y el santacruceño Antonio Carambia.

Tampoco se sumaron la neuquina Alma Sapag y los diputados del Frente de Izquierda Nicolás Del Caño y Juan Carlos Giordano.

Una vez que Massa declaró cerrada la sesión especial, los legisladores opositores embistieron contra el oficialismo por haber pegado el faltazo a la sesión. “De las 54 plantas, en Córdoba hay 19 de biocombustibles y 4 de bioetanol. ¿Qué pasó en estos 5 meses desde que el Senado aprobó esta ley por unanimidad? Es muy extraño porque la ley viene desde 2006, impulsada por Néstor Kirchner y el Senado es manejado por CFK”, enfatizó Mario Negri, jefe del interbloque de Juntos por el Cambio.

Por su parte, el diputado lavagnista Alejandro “Topo” Rodríguez cuestionó al gobernador Axel Kicillof por no defender la industria de biocombustibles en la provincia en detrimento de la actividad petrolera. “El oficialismo anticipó que va a votar en contra la ley que sus senadores y el expresidente Néstor Kirchner promovieron. ¿A dónde van? No hay un rumbo en esta materia”, asestó el diputado Rodríguez, confiado en que antes del 12 de mayo se logrará la prórroga de la norma.

Detrás de la pulseada por la prórroga del régimen de biocombustibles se juegan intereses millonarios y varios miles de puestos de trabajo en una decena de provincias. Dentro del bloque que conduce Máximo Kirchner varios legisladores presionaban para apoyar la media sanción del Senado; ante esta “rebelión” en su propia tropa, Kirchner prometió un nuevo régimen de biocombustibles, del que solo trascendió un borrador.

La iniciativa ya generó reparos en el sector y en la oposición pues, entre otros aspectos, reduciría el corte obligatorio, hoy del 12% con el etanol de caña de azúcar y maíz en las naftas y del 10% con el biodiésel de soja en el gasoil. Además, el proyecto apuntaría a que las grandes empresas queden afuera del mercado y se priorice a las pymes que se encarrilen en inversiones para la fabricación de derivados.

Aunque el oficialismo logre avanzar con esta iniciativa en la Cámara de Diputados, la incógnita será el Senado, donde las provincias tallan fuerte. En octubre pasado la Cámara alta aprobó la prórroga del actual régimen por unanimidad; quien impulsó la iniciativa fue la santafecina María de los Ángeles Sacnun, una de las senadoras más leales a Cristina Kirchner pero, por sobre todo, candidata a renovar su mandato en la Cámara alta. Santa Fe, junto con Córdoba, son las provincias donde están radicadas las mayores productoras de biodiesel y, en vísperas del vencimiento del régimen de promoción, reclaman a viva voz su continuidad.

La Nación - Laura Serra